
NA - ¿Cuál es para vos, desde nuestra cultura
y el mundo actual, tu propio modo de pararte?,
¿qué hacés vos y cómo te manejás? Contános cómo
entrás en los jóvenes y en la cultura de un cambio.
¿Podés presentarte como persona, actor y realizador
de tu propio estilo cultural?
Ignacio Copani - Es muy difícil hacer una
propia presentación pero hay algunas cosas que
me distinguen, espero que para bien, en el repertorio,
en esa intención de mostrar las cosas que nos
pasan, las buenas y las malas, las bodas y los
entierros, las caricias y las trompadas. El hacerlo
en un lenguaje simple, llano, que lo pueda entender
todo el que preste un mínimo de atención, buscando
con ese lenguaje ser certero, ser profundo, de
la misma manera usar la música como un vehículo
para que con buenas artes pueda llegar ese mensaje
al corazón de la gente. En la parte profesional
también intento ser original, primero como un
arma de subsistencia. Yo soy un artista independiente,
que va marcando los pasos de difusión de las cosas
según puedo, pero también con la intención de
no quedarme en los formatos habituales. Creo que
si siempre esperás los formatos de un mercado
donde pesa mucho la inversión de las compañías
internacionales, vas a quedar pagando. Creo que
con ingenio en el repertorio, y con ingenio en
la manera de trabajar, de poner mucho pulmón y
mucho esfuerzo, también podés lograr mantenerte,
estar en la consideración de la gente, expresarte,
podés vivir de lo que te gusta, de tu vocación,
de la de cantautor y que puedas fundamentalmente
estar en acción con tu trabajo.
No simplemente decir sí, o no, porque no me pagan
mucho entonces no voy; sino que de acuerdo a las
chances que tenés en cada lugar, ir para adelante
y decir: Bueno, sí, tengo que ir a tal pueblo
y me van a ver nada mas que cincuenta personas,
y es mi única posibilidad. Yo voy, así tenga que
ir en otra a un teatro, a un estadio, y en otra
a un “pequeño bolichito”[1]. Me parece que la
consecuencia, la coherencia, tienen que ir de
la mano tanto en el repertorio como en la actitud
profesional también.
NA -Todo lo que contás, ¿lo enfocás, quizá,
en una línea latinomericana y hacia un cambio?
Ignacio
Copani
- Yo no soy un cultor de los ritmos, no soy
un tipo que sea de avanzada en la propuesta. Voy
tomando los ritmos populares y me voy expresando
a través de ellos.
Creo que el punto más importante de mi repertorio
no está en la destreza de los que ejecutan los
instrumentos en un disco o en un recital, sino
en el todo, que para mí significa la canción;
en la obra integral, en la forma de tener un soporte,
una herramienta para expresarte. Obviamente si
alguien quiere ir más en profundidad sobre ritmos
y espíritus musicales de latinoamérica, creo que
ya no sería el autor acertado para escuchar, pero
si quiere ir sobre las problemáticas, sobre las
esperanzas y los objetivos, ahí sí, creo que va
a encontrar en el repertorio mío un mirador. No
digo que vaya a encontrar inspiración, pero sí
una OPINIÓN PROFUNDA DE LO QUE VIVIMOS.
NA - En esas expresiones de la cultura
latinoamericana, y en las identidades latinomericanas
¿cómo te vas situando y cómo vas soñando todo
ese trabajo de lo que sentís, con todo eso y de
lo que sienten otros, en este mismo caminar?
Ignacio
Copani
- No parto desde ningún ejercicio especial.
Yo soy fanático de la idea de PINTA TU ALDEA y
PINTARÁS EL MUNDO. No necesito ni cantar en portugués,
ni poner acento andino, ni nada: yo canto todo
lo que me pasa a mí. Los poderosos son los que
se encargaron de igualarnos en la desesperación.
Es muy parecido lo que puede cantar Copani, que
lo que le puede pasar o expresar un ecuatoriano,
pero yo lo hago sobre todo describiendo nuestra
realidad, que es estructuralmente muy similar,
entre sí, en todo el continente. Así que no es
un trabajo en especial que hago para observar
y ser testimonial. Me expreso de manera natural
como lo haría en una charla, cuando compongo una
canción. Después ya te digo, las coincidencias,
que son muchas, con todas las identidades, más
que con las raíces, con la realidad de nuestras
identidades. Son identificaciones que nos han
igualado en nuestras crisis, y en todas las cosas
malas que han pasado aquí en el continente.
NA - No he tenido la suerte de compartir
algo tuyo, no estuve cuando viniste a Reconquista,
o fuiste a otros escenarios, pero he preguntado
a distintos jóvenes y en distintos niveles, y
se percibe un eco muy positivo de tu presencia,
de lo que significás, de cómo captás a fondo las
realidades que se van sucediendo.
Ignacio
Copani
- Eso es buenísimo, porque ya te digo, eso
va con mucho esfuerzo, ya que como soy un artista
que a veces he tenido éxitos muy fuertes, podés
quedar encapsulado en ellos, y si preguntás a
algunos, te pueden nombrar tres o cuatro canciones
algunas en broma, otra futbolera, pero que rescaten
esa actitud, para mí es bárbaro; porque para lograr
esa imagen lo único que hago es romperme todo,
ya que como te dije antes, no tengo la chance
de “poder soñar con la potencia” que pueden soñar
otros artistas de otras características y apoyados
de otra manera.
NA - ¿Cómo podrías hacer una síntesis del
caminar del proceso de tu obra en estos últimos
tiempos?
Ignacio
Copani
- Yo supongo que va mejorando, porque voy
cumpliendo años y además voy agrandando el conocimiento
para describir cosas, pero el motor es el mismo
que cuando cantaba hace veinte años, es exactamente
lo mismo: tratar de ofrecer mi opinión sobre las
cosas que veo, correr algunos riesgos que como
me gusta el toque de humor en algunos casos, el
hecho a veces de cantarlas en primera persona,
parece me estoy describiendo como un “gil” total[2],
pero supongo que la gente inteligente entiende.
Es todo muy natural, yo nunca diseño nada con
una perspectiva de marketing, así, que va saliendo...
El que revisa mi repertorio va encontrando muchísimas
cosas que nos han ocurrido en los últimos años
y trato de hacerlo lo mejor posible, CADA
MAÑANA ME LEVANTO A COMPONER UNA CANCIÓN, Y LO
HAGO COMO SI FUERA LA MEJOR, QUIERO QUE SEA LA
NOVENA SINFONIA, después me sale, como “el octavo
con alambres”, pero lo que vale es la intención.
NA - ¿Podrías
describir alguna de las cosas concretas que vas
haciendo, hacia qué público te dirigís, o cómo
vas enganchando esa producción desde lo que hacés
y desde lo que comunicás?
Ignacio
Copani
- Mirá, ya que pusiste las preguntas en un tono
con relación con los jóvenes, para mí, esta manera
de poder destacarse es haciendo la nuestra. “Yo
siempre quise ser parecido a Copani”. Sí, uno
a veces escucha algún chico que comienza y te
dice: “yo hago una onda de Calamaro o una onda
Espineta”. Tiene que saber que la gente, cuando
quiere escuchar a Calamaro, escucha a Calamaro,
y cuando quiere escuchar una onda Espineta, escucha
a Espineta.[3]
La única chance de poder aportar algo original
al vasto y talentosísimo repertorio que hay en
Argentina, se logra, precisamente, buscando la
línea de estilo de cada uno, no imitando al otro.
Me parece lo más feo subirse al tren de la moda,
a la moda, a la escuela, y aparte me parece muy
poco inteligente hacerlo, si uno quiere construir
una carrera, un soporte desde donde poder expresarse
durante muchos años.
Le va a costar mucho a los chicos de Operación
Triunfo[4], por ejemplo, destacarse, porque no
tienen al final lo que es el contenido de la obra.
No importa si un día tenes éxito y te pasan más
en la tele, si no hay luego con qué sostenerlo.
Y esto en cualquier estilo, en cantantes de canciones
de amor, o de ritmo, o de lo que sea.

NA - Vos decís que no te lo proponés especialmente,
pero ¿sentís que se va dando un proceso educativo
entre el arte y la cultura, entre el arte y la
participación política, sobre todo?
Ignacio
Copani -
No lo sé, es una de las cosas que quedan, en cada
uno de los que reciben eso. Uno cuando hace una
canción, hace una canción y listo, cada uno desde
su lugar, para ilustrar una situación, describir
un personaje, o sacarse la bronca de encima o
manifestar la alegría; pero esta es una pregunta
más para hacer al que recibe la obra que al que
la hace.
Yo, como público, he recibido muchísimo de mis
cantantes favoritos, se me han abierto puertas
que no las podían abrir académicamente, sino algunos
profesores. De hecho, jamás hubiera conocido a
los poetas españoles, si no hubiera sido por Serrat,
por Victor Manuel, por Alberto Cortés, que los
musicalizaron. Muchas de mis ideas, que conservo
todavía, tienen su raíz en las primeras expresiones
del rock nacional, de Almendra, de Susener, de
Los Gatos, de Alma y Vida, que a mí me marcaron
y creo, que esa marca es de mucho valor.
Hoy por hoy, los pibes si no tienen la suerte
de tener los discos de sus papás en la casa, les
cuesta, porque lo que se difunde, no es de tanta
profundidad o calidad.
NA - ¿Quisieras agregar algo más a todo
esto, que te suscite lo que fuiste diciendo?
Ignacio
Copani
- Simplemente el agradecimiento para vos por creer
que lo que yo puedo decir tenga algún valor. Lo
mejor es escuchar la obra de cada uno, dejar que
te asalte, que te produzca algo y nada más.
No sé si puedo explicar bien lo que hago, pero
sé que lo que hago, tiene su importancia desde
un lado, por ser un tipo que cuando se expresa,
lo hace sin ningún interés oculto, no hay
atrás mío un “jingle” para el gobierno, ni están
hechas las canciones en un escritorio para ver
“cuanta guita gano”[5]. De ese lado es todo un
planteo, toda una posición. (NA)
[1]
boliche, bolichito: lugar reducido donde se juntan
los vecinos, los paisanos de los pueblos pequeños
o los barrios.
[2]
“gil total” : expresión típica que indica: “soy
un bobón”.
[3]
Espineta y Calamaro son músicos argentinos.
[4]
Operación Triunfo fue el nombre dado a un programa
televisivo que se transmitió años atrás por un
canal porteño y que recibió el auspicio de la
empresa Coca-cola. En el programa, varios jóvenes,
con el sueño de transformarse en cantantes profesionales,
convivían en una casa y estudiaban el arte del
canto. Periódicamente se iba realizando una selección
y al final del concurso eran elegidos tres vencedores.
[5] “guita”: expresión “lunfarda”, típica
de nuestra jerga porteña, que significa dinero.
|
NA
- Como você se posiciona desde a nossa cultura
e o mundo atual? Como você faz para chegar aos
jovens e representar uma cultura de mudança?
Se apresente como pessoa, ator e realizador
de seu próprio estilo cultural.
Ignacio
Copani
- É muito difícil se apresentar a si próprio,
mas tem algumas coisas que me distinguem, espero
que positivamente, no repertório e nessa intenção
de passar as coisas que nos acontecem, as boas,
as ruins, as bodas e os enterros, as carícias
e os golpes. E o faço numa linguagem simples,
franca, que possa ser compreendida por todo
aquele que dê um mínimo de atenção, e procuro
com essa linguagem ser certeiro, profundo e,
do mesmo modo, procuro usar a música como veiculo
para que, com boas artes, possa chegar essa
mensagem ao coração das pessoas.
Na parte profissional também tento ser original,
primeiramente como uma arma de subsistência.
Eu sou um artista independente que vai marcando
os passos de difusão das coisas na medida que
posso, mas também com a intenção de não ficar
nos formatos habituais. Acho que se ficamos
esperando os formatos de um mercado nos que
pesa tanto o investimento das companhias internacionais,
vamos ficar esperando. Acredito que com criatividade
no repertório e na maneira de trabalhar, com
muito esforço é possível se manter, estar presente
nas pessoas, expressar-se, viver do que a gente
gosta, da nossa vocação, ser cantor e compor
e, fundamentalmente, estar na luta com o próprio
trabalho. Não se trata simplesmente de, no caso
de não me pagarem muito, dizer não, senão de
segundo as chances em cada lugar, ir em frente.
Se é preciso ir a um povoado aonde só me assistirão
50 pessoas e só tenho essa possibilidade, eu
vou, seja num teatro, num estádio ou até mesmo,
num barzinho. Acho que a conseqüência, a coerência,
devem ir de mãos dadas tanto no referente ao
repertório quanto na atitude profissional.

NA - Você enlaça tudo isso numa linha latino-americana
com vistas a uma mudança?
Ignacio Copani -
Eu não sou um cultor dos ritmos, não sou
um cara de propostas avançadas. Eu vou tomando
os ritmos populares e vou me expressando através
deles. Acho que o ponto mais importante
do meu repertório não está na destreza daqueles
que executam os instrumentos num disco ou num
show, mas no todo que significa para mim a canção,
na obra integral, na maneira em como se tem
um suporte, uma ferramenta para se expressar.
Obviamente, se alguém quiser ir mais fundo nos
ritmos e espíritos musicais da América Latina,
acho que não seria o autor certo para ser ouvido,
mas se quiser ir mais fundo nas problemáticas,
NAS ESPERANÇAS e nos objetivos, aí sim, acredito
que vai encontrar no meu repertório um mirante.
Não estou dizendo que vá encontrar inspiração,
mas sim uma OPINIÃO PROFUNDA DAQUILO QUE VIVEMOS.
NA - Tendo em vista as expressões da
cultura latino-americana e as suas identidades,
como você se situa e situa seu trabalho? Como
você sonha esse trabalho, que não só fala do
que você sente, mas também do que sentem os
outros?
Ignacio
Copani
- Sem nenhum exercício especial. Eu sou fanático
da idéia PINTA A TUA PRÓPRIA ALDÉIA E PINTARÁS
O MUNDO. Não preciso cantar em português, nem
usar um sotaque andino nem nada disso. Canto
tudo o que acontece comigo. Os poderosos são
os que se encarregaram de nos igualar no desespero.
É muito parecido o que canta Copani e o que
pode estar lhe acontecendo a um equatoriano.
Mas sobretudo eu descrevo a nossa própria realidade
que é, na sua estrutura, muito similar em todo
o continente. Portanto, não faço nada de especial
para observar e ser testemunha. Quando componho
uma canção me expresso de forma natural, como
o faria numa conversa. E depois, como já disse,
vem as coincidências que são muitas e que existem
em todas as identidades; mais do que nas nossas
raízes, na realidade de nossas identidades.
Isto porque nos igualaram nas nossas crises
e em todas as coisas más que aconteceram aqui,
no continente.
NA - Não tive a sorte de ver seu trabalho
quando você esteve em Reconquista, mas perguntei
a diversos jovens e nos diferentes níveis existe
um eco muito positivo sobre a sua presença,
sobre o que você significa e sobre como você
consegue captar a fundo as realidades que vão
se sucedendo.
Ignacio Copani - Isso é muito bom porque,
como disse, é tudo feito com muito esforço.
Sou um artista que tive sucessos muito fortes
e às vezes a gente fica encapsulado neles. Se
você pedisse para algumas pessoas, elas poderiam
te indicar três ou quatro canções, algumas com
tom de piada, outras sobre futebol, mas o fato
de resgatarem essa atitude é para mim, muito
bom. Porque como disse, não tenho a chance de
"tocar com a potência" de outros artistas que
têm outras características e contam com outros
apoios.
NA - De que forma você poderia fazer
uma síntese da caminhada, do processo de sua
obra nos últimos tempos?
Ignacio Copani - Eu suponho que está
melhorando porque vou ficando mais velho e estou
ampliando meus conhecimentos para descrever
coisas, mas o motor é o mesmo de quando cantava
há vinte anos atrás. É exatamente o mesmo: TENTAR
OFERECER A MINHA OPINIÃO SOBRE AS COISAS QUE
VEJO, correr alguns riscos. Como gosto de uns
toques de humor em alguns casos, o fato de às
vezes cantar em primeira pessoa, dá a impressão
de que estou me descrevendo como um bobalhão,
mas suponho que as pessoas inteligentes entendem
porque o faço. É tudo muito natural. Eu nunca
desenho nada com uma perspectiva de marketing.
As coisas vão saindo. Quem olhar meu repertório
encontrará muitíssimas coisas que nos aconteceram
nos últimos anos e trato de fazer tudo do melhor
modo possível. CADA MANHÃ, QUANDO ME LEVANTO
PARA COMPOR UMA CANÇÃO, QUERO QUE SEJA A NONA
SINFONIA, "depois sai a oitava com arames"[1],
mas o que importa é a intenção.
NA - Você poderia descrever o que tem
produzido e qual é o seu público alvo?
Ignacio
Copani
- Aproveitando que você colocou as perguntas
em relação com os jovens, para mim, a maneira
de me destacar é fazendo aquilo que é a minha
cara. Eu sempre quis me parecer com Copani.
Às vezes escutamos jovens que dizem: "eu sigo
um estilo tipo Calamaro ou um estilo tipo Spinetta".
Eles tem que saber que quando as pessoas querem
ouvir Calamaro, ouvem Calamaro e quando querem
ouvir um estilo tipo Spinetta, ouvem Spinetta.
A única chance de poder aportar alguma coisa
original no vasto e talentosíssimo repertório
que há na Argentina, é precisamente, procurando
uma linha de estilo própria e não imitando o
outro. Acho ruim embarcar no trem da moda: da
moda à moda para a escola da moda. Além do mais,
acho muito pouco inteligente fazer isso se é
que a intenção é construir uma carreira, um
suporte desde onde o artista possa se expressar
durante muitos anos. Será muito difícil para
os rapazes de Operação Triunfo2 se destacarem
porque não possuem o conteúdo da obra. Não interessa
se um dia você tem sucesso e aparece mais vezes
na televisão, se não tiver como se manter...
E isto independente do estilo, seja com cantores
românticos ou de ritmo, ou com quem for.
NA - Você disse que, embora não sendo
essa a sua proposta específica, sente a presença
de um processo educativo entre a arte e a cultura,
entre a arte e a participação política.
Ignacio
Copani
- Não sei, é uma das coisas que fica em quem
recebe o que faço. Quando faço uma canção, faço
uma canção e pronto. Cada um desde seu lugar
para ilustrar uma situação, descrever uma personagem
ou desabafar a raiva ou a alegria. Esta é mais
uma pergunta para ser feita a quem recebe a
obra e nem tanto para quem a faz. Eu, como público,
recebi muito dos meus cantores favoritos. Abriram-se
muitas portas para mim que apenas as podiam
abrir, academicamente, alguns professores. De
fato, jamais teria conhecido poetas espanhóis
se não tivesse sido por Serrat, por Víctor Manuel,
por Alberto Cortés que os musicalizaram. Muitas
das idéias minhas que conservo encontram a sua
raiz nas primeiras expressões do rock nacional,
de Almendra, de Susener, de Los Gatos, de Alma
y Vida que me marcaram e acredito que essa marca
é de muito valor. Hoje, se os jovens tem a sorte
de contar com os discos de seus pais, nas suas
casas... porque o que é difundido não tem tanta
profundidade ou tanta qualidade.

NA - Gostaria de acrescentar alguma outra
coisa?
Ignacio
Copani
- Simplesmente queria expressar o meu agradecimento
por acreditar que posso dizer coisas de valor.
O melhor é ouvir a obra de cada um, ser assaltado
por ela, deixar que ela te provoque e só. Não
sei se posso explicar bem o que eu faço, mas
eu sei que aquilo que faço tem a sua importância
no sentido de ser uma pessoa que na hora de
se expressar, expressa-se sem nenhum interesse
oculto. Não existe por trás um "jingle"
para o governo nem as canções são feitas num
escritório para ver quanto dinheiro vou receber.
Nesse sentido, há todo um questionamento, um
posicionamento. (NA)
[1]
oitava com arames - expressão simbólica que quer
dizer sai como sai, como se pode, da melhor maneira
possível.
[2]
Operação Triunfo foi o nome dado a um programa
televisivo que foi ao ar anos atrás num canal
portenho e que recebeu o auspício da empresa Coca-cola.
No programa, vários jovens com o sonho de virar
cantores profissionais, conviviam numa casa e
estudavam a arte do canto. Cada certo tempo era
feita uma seleção e no final do concurso eram
escolhidos três vencedores.
|