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La
necesidad de una dirección educativa para asegurar
una gestión institucional competente
Alberto Rodríguez Méndez
Cochabamba-Bolivia

Contar com um plano nacional de desenvolvimento educacional
e destinar um bom orçamento para executá-lo não são
garantias de êxito, são apenas pontos de partida.
As organizações educacionais latino-americanas, e
por conseqüência as bolivianas, caminham na busca
da competência na gestão educativa.
Puede
ponerse todo el empeño por contar con un plan nacional
de desarrollo educativo, por conseguirse un presupuesto
correctamente provisto por el gobierno nacional (que
nunca se da); pero si para llevar adelante estos dos
pilares que son los de partida, no existe la operativización,
secuencias, directivas precisas, enderazamientos oportunos,
participación entusiasta de la comunidad educativa,
se pone en duda la dirección. Plan y presupuesto no
llegarán a las metas propuestas y se surcará por un
deterioro institucional que defraudará el anhelo de
un entorno social ávido de acierto de la institución.
Este aspecto es tratado por José Antonio Bringas (1997),
con pertinencia, en el cuadro que reproducimos a continuación.
Para conseguir un esquema de cambio en la institución
educativa, el autor hace una comparación entre el
funcionamiento tradicional y el de un sistema competente.
EL CAMBIO EN EL FUNCIONAMIENTO DE LA INSTITUICIÓN
EDUCATIVA
|
AREAS
CLAVES
|
SISTEMAS
TRADICIONALES
|
SISTEMAS
COMPETENTES
|
| Planificación |
De
afuera hacia adentro |
Con
alternativas para posibles sorpresas |
| Estructura |
Abundantes
niveles y ejecutivos |
Equipos
y perfil ancho |
| Relaciones
Externas |
Casuales,
distanciadas, a veces antagónicas |
Causales,
de cooperación e integración multilateral |
| Relaciones
Interpersonales |
Oficiales
y a menudo frías |
Habilidad
del líder para escuchar |
| Motivación |
Tema
para psicólogos |
Clave
del éxito Institucional |
| Liderazgo |
Autoridad
formal del jefe |
Visión,
coraje, sabiduría |
| Cultura |
Reglas
impuestas desde Arriba |
Valores
básicos, autóctonos y reforzadores |
| Decisiones |
Sólo
en la cúspide |
En
todos los niveles |
| Calidad |
Al
final del proceso |
En
todo el proceso, asunto de todos. Pertinencia
en el entorno social |
| Desarrollo
del personal |
Limitado
con criterios obsoletos |
Para
el cambio y basado en necesidades |
| Innovación |
Lenta
y burocrática |
Rápida
e involucrante |
| Informatización |
Como
medio |
Estratégico |
Estas son características hacia donde se van adecuando
las organizaciones educativas latinoamericanas y por
consiguiente las bolivianas.
Se ha empezado planteando el cuadro porque de él se
sacan comentarios que hacen a la institución así como
a la dirección educativa, en cuya búsqueda está este
estudio. Bringas (1997) dice que: “para alcanzar la
competencia, se requieren drásticos adelantos tecnológicos
en la médula de la actividad fundamental de la educación;
ella exige aprendizaje, imitación y experiencia de
las capacidades y cualidades, así como disposición
a correr riesgos y voluntad de medirse con las instituciones
establecidas en el ámbito universitario y formativo”.

Al acomodarse al propósito del estudio, es en esta
parte en que deben darse las pautas de lo que se desea,
siguiendo con Bringas (1997), cuando al comentar el
cuadro señala que “las premisas de la competencia
institucional y la dirección competente, implican:
• La rápida asimilación de la tecnología educativa
de vanguardia.
• El continuo perfeccionamiento de los servicios educativos.
• La reorganización de los sistemas de funcionamiento
interno”.
Los indicadores de competencia que el autor nombrado
indica para las instituciones de educación, son:
• Adaptación transformativa a las condiciones actuales
de un entorno más cambiante y exigente.
• Emprendimiento y capacidad de acción en función
de las metas prefijadas.
• Agilidad en la respuesta a sus usuarios y en la
innovación tecnológica.
• Integración interna y externa.
Al tiempo de llegar a los espacios prácticos, se
los abarca, dándoles el carácter de reglamentación
o de mandato, lo que no debe impedir de ir formulando
puntos iniciales del cambio, que bien los nombra Bringas,
lo que coincide con las chilenas Silvia del Solar
y Sonia Lavin (2000), cuando se preguntan a quienes
está dirigido su libro y concuerdan que es a la comunidad
educacional, a los equipos directivos de dichas comunidades
que estén en el cambio, acentuando que: “es posible
identificar una institución educacional competitiva
(competente), lo cual ocurre cuando ella cumple las
siguientes premisas, entre muchas otras:
• Atrae de manera permanente personal calificado para
la institución y estudiantes interesados en sus servicios.
• Encabeza la actividad científica y de generación
de conocimientos e información en varios campos del
saber.
• Capta de modo estable recursos económicos necesarios
para su funcionamiento y desarrollo sostenido.
• Goza de una imagen de prestigio por sus variados
aportes al desarrollo comunitario, en especial por
la formación de un profesional altamente calificado.”
La dirección educativa competente, requiere
de líderes académicos y ejecutivos para funcionar
con los nuevos parámetros de competencia. Estos deben
poseer los requisitos siguientes, entre muchos:
• Alta integridad moral y humana, y ética profesional.
• Estar a prueba de las presiones y tensiones de la
época moderna.
• Ser el más capaz de aprender y aplicar lo aprendido
en instituciones conformadas por trabajadores del
conocimiento.
• Estar orientado al objeto humano y técnico de su
actividad; el estímulo al personal es fundamental
para el éxito.
• Ser promotor de la innovación educativa y el mejoramiento
permanente del proceso educativo.
• Ser administrador de la complejidad y la crisis,
dado que estas tendencias se mantendrán en el futuro.
• Ser maestro para percibir situaciones de cambio,
así como su manejo, dentro de los propósitos institucionales
preestablecidos.
Este listado tanto para lo general como para el caso
boliviano, se hacía indispensable, ya que en las relaciones
esenciales de la dirección, están implícitas estas
características.

Luego de las muestras latinoamericanas explicadas
y de las significaciones de la dirección competente
dentro un marco teórico, corresponde pasar a exponer
sobre la reforma educativa boliviana (1999), con su
mediana marcha no exenta de dificultades, en los breves
renglones referidos a la gestión educativa y, por
supuesto, a la dirección educativa para que asegure
una correcta conducción institucional. En este propósito
declara desarrollar la capacidad de gestión del Sistema
Educativo Nacional, abarcando como puntos estratégicos:
1. Núcleos educativos esparcidos en la geografía
nacional funcionando como redes de servicios complementarios.
2. Gestión educativa descentralizada.
3. Capacitación contínua en gestión educativa
desde la jerarquía hasta los funcionarios de base
del Viceministerio de Educación.
4. Sistemas de información, planificación y
evaluación de la gestión educativa y de administración,
funcionando (1999).
La puesta en práctica de lo que se enuncia, para que
no quede en palabrerio que rellena espacios, será
muestra de que en Bolivia junto con la reforma educativa
que ya carece de ejecución en puntos sustanciales,
se alcance y consigan correcciones en el camino, que
ajusten la actual situación. (NA)
Bringas J.A –Dirección Estratégica. La Paz-Bolivia.
Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana CEUB, 1997.
Lavin S. El Proyecto Educativo Institucional. Santiago
de Chile. Editorial PIE-2000.
Plan Operativo Estratégico de la Reforma Educativa Boliviana
1999-2002. Ministerio de Educación de Bolivia, 1999.
ProUni
– Programa Universidade Para Todos
Fatima
Prado
Criado
pelo governo brasileiro, o Programa Universidade Para
Todos (ProUni) destina-se à concessão de bolsas de estudo
integrais e parciais para estudantes dos cursos de graduação
em instituições privadas de ensino superior. O Ministério
da Educação (MEC) estima conceder cerca de 400 mil bolsas
para os integrantes do programa nos próximos quatro
anos. Com isso pretende cumprir as metas do Plano Nacional
de Educação (PNE) que estabeleceu que até o final desta
década, a educação superior brasileira seja ocupada
por pelo menos 30% da população na faixa etária de 18
a 24 anos. Atualmente, apenas 9% estão na faculdade.
O país figura entre as nações da América Latina com
uma das mais baixas taxas de acesso ao ensino superior.
Para efeito de comparação, a taxa é de 27% no Chile,
39% na Argentina, 62% no Canadá e 80% nos EUA. Segundo
o MEC, o ProUni vai ajudar a modificar a realidade do
ensino superior no Brasil.
Para participar da seleção o candidato deve comprovar
renda per capita familiar de até um salário mínimo e
meio por mês, para concorrer às bolsas integrais, e
de até três salários mínimos para bolsas parciais de
50% do valor da mensalidade. O aluno deverá ter feito
todo o ensino médio em escola pública ou ter sido bolsista
integral em escola particular, além de ter obtido no
mínimo de 45 pontos no Exame Nacional do Ensino Médio
(Enem).
Professores da rede pública de ensino para os cursos
de Licenciatura e Pedagogia podem participar da seleção
sem a necessidade de comprovação de carência econômica.
Alunos que se autodeclararem afrodescendentes ou indígenas
têm direito a uma política de cotas no ProUni. Para
esse grupo, as vagas são distribuídas de acordo com
a proporção dessas populações nos estados, segundo dados
do Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE).
Foram oferecidas 112.416 bolsas de estudo nesta primeira
etapa do ProUni. Após a primeira seleção, sobraram 16.600
bolsas para o ano letivo de 2005. O MEC atribui esse
resultado à pequena procura pelas bolsas parciais, pois
os alunos não teriam como arcar com os 50% restantes
da mensalidade. Para amenizar esse problema, o Governo
abriu uma linha de crédito especial do programa de Financiamento
Estudantil (Fies) para os alunos do ProUni. Aqueles
que se candidatarem vão receber um financiamento de
50% do que resta da mensalidade. Isso significa que
os alunos vão pagar apenas 25% da mensalidade durante
o curso e os outros 25%, depois de formados.
Além do problema financeiro, muitos candidatos foram
eliminados por não apresentarem a média exigida no Enem.
Por isso, foi criada em caráter excepcional uma portaria
que possibilita destinar até um quarto das bolsas integrais
a estudantes que não fizeram o Exame Nacional do Ensino
Médio.
Após mais dois processos de seleção para preencher as
vagas restantes, ainda sobraram 4.939 bolsas. Apesar
disso, quase 110 mil estudantes ficaram de fora por
falta de vagas em seus municípios. O Governo pretende
firmar convênios com as instituições que detêm as bolsas
restantes para preenchimento dessas vagas. Outra modificação
no programa, em estudo pelo Ministério, é a criação
de uma Bolsa Manutenção, no valor de um salário mínimo,
para os alunos beneficiados que estejam nas faixas mais
baixas de renda familiar. O objetivo é diminuir o número
de desistências.
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