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La Revista de la Pátria
Grande |
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Los
movimientos indígenas en América Latina
Os movimentos indígenas na América Latina

RODOLFO STAVENHAGEN
Doctor en Sociología por la Universidad de París.
Es Profesor emérito de El Colegio de México, institución
donde se desempeña como Profesor investigador del
Centro de Estudios Sociológicos desde 1965. Sus principales
áreas de investigación son: Sociología agraria, desarrollo
rural, minorías étnicas, conflictos étnicos, derechos
humanos, pueblos indígenas, movimientos sociales,
resolución de conflictos. En 2001 fue nombrado Relator
Especial para los Derechos Humanos de los Pueblos
Indígenas por la Organización de las Naciones Unidas.
Ha sido Subdirector general de la UNESCO; Director
General de Culturas Populares de la Secretaría de
Educación Pública; Investigador Principal, en el Instituto
Internacional de Estudios Laborales, Organización
Internacional del Trabajo; Secretario General del
Centro Latinoamericano de Investigaciones en Ciencias
Sociales.
NA - ¿Podría hablar un poco
sobre la historia de los movimientos indígenas en
América Latina?
RS - Los diversos movimientos indígenas de América
Latina comenzaron a surgir en los años ochenta, con
el objetivo de luchar por sus derechos humanos, principalmente
los derechos a la tierra y a los recursos naturales,
como los bosques. Las primeras experiencias exitosas
de organización a nivel regional y luego nacional
se dieron en la región amazónica de Ecuador, en donde
las comunidades fueron muy golpeadas por las empresas
agrocomerciales, forestales y petroleras que invadieron
sus territorios tradicionales. Después surgieron organizaciones
indígenas militantes en otros países como Bolivia,
Brasil y Colombia. Por aquellos años, también hizo
aparición el movimiento indígena internacional, encabezado
por organizaciones de Canadá y Estados Unidos, que
presentaron sus demandas ante las Naciones Unidas.
Algunos grupos latinoamericanos se unieron a estos
esfuerzos.
Desde sus principios, las organizaciones indígenas
expresaron distintas perspectivas y puntos de vista.
Las asociaciones comunitarias y locales se concentraban
en objetivos inmediatos relacionados con problemas
específicos, como la cuestión de la tierra, la defensa
de sus recursos o la negociación con las autoridades
gubernamentales. Con frecuencia eran asesoradas por
alguna ONG o por la Iglesia. Lograron algunos éxitos
pero su actuación rara vez trascendió el propio ámbito.
También sufrían acoso, persecución y represiones cuando
se enfrentaban a intereses latifundistas o caciquiles
poderosos.
En algunas regiones, lograron establecerse organizaciones
o federaciones de ámbito regional, cuyo liderazgo
aportaba una visión más politizada y solía tener vínculos
con otros sectores, ya fuera campesinos, obreros,
magisteriales, estudiantiles o con colonos urbanos
en las ciudades de provincia. En ocasiones este liderazgo
indígena regional mantenía contactos con antiguos
movimientos guerrilleros o revolucionarios que podían
tener influencia en su zona. Sus demandas solían
centrarse en la cuestión agraria, en la justicia,
en el medio ambiente, así como en la política económica
y social de los gobiernos y en las estructuras del
poder regional. También comenzaron a relacionarse
con los partidos políticos y a participar en alianzas
electorales.
A nivel nacional se consolidaron algunas federaciones
o confederaciones de organizaciones indígenas, cuyo
liderazgo tendía a ser cada vez más de corte urbano
y profesional, lo que los alejaba del contacto directo
con las bases comunitarias y locales. Aunque los planteamientos
fundamentales no cambiaban, a este nivel se expresaba
también una fuerte carga ideológica que colocó, con
frecuencia, a estas organizaciones en el centro de
los debates políticos de su país. Es este liderazgo
el que comenzó a tejer relaciones internacionales
y el que se hizo presente en los foros multilaterales
e intergubernamentales, a partir de la década de los
ochenta.
NA - ¿Cuál sería el estado actual de esos movimientos?
En otras palabras, ¿cuáles son los principales problemas
que los diversos grupos indígenas latinoamericanos
enfrentan hoy?
RS - Con el tiempo el movimiento se fue consolidando,
las organizaciones pudieron fortalecerse en sus países,
como sucedió en Chile, Nicaragua, Panama y algunos
otros. En Guatemala, el movimiento indígena surgió
al calor de la lucha contra las dictaduras militares,
en el marco de un espantoso genocidio del cual los
pueblos indígenas fueron las principales víctimas.
En Perú, país asolado y polarizado por la guerra entre
el Estado y el movimiento armado Sendero Luminoso,
no se dieron condiciones para la consolidación de
un movimiento indígena independiente fuerte. En México,
las organizaciones indígenas habían sido cooptadas
hacía tiempo por el indigenismo oficial y el Estado
priista, situación que se modificó radicalmente a
raíz del levantamiento zapatista en Chiapas en 1994.
Los pueblos indígenas de Colombia, por otra parte,
se han encontrado literalmente en medio del fuego
cruzado de los diversos actores armados que se enfrentan
en distintas partes del país: el ejército, las organizaciones
guerrilleras, los paramilitares y el narcotráfico
organizado. Dentro de este panorama dramático, los
pueblos indígenas han sufrido numerosas y persistentes
violaciones a sus derechos humanos. Las organizaciones
indígenas levantaron, desde hace muchos años, la defensa
de sus derechos humanos como un objetivo básico de
sus actividades.
Durante los ochenta y los noventa las organizaciones
indígenas participaron activamente de las propuestas
para lograr nuevas legislaciones (y en algunos casos
reformas constitucionales) que reconocieran jurídicamente
a estos pueblos y sus derechos. En las dos últimas
décadas del siglo pasado, la mayoría de los países
latinoamericanos adoptó alguna reforma legislativa
o constitucional en las que aparecían por primera
vez los pueblos indígenas como sujetos de derechos
y de derecho. Esta lucha por el reconocimiento jurídico
aún no ha terminado.
NA - ¿Cuáles son los mayores
desafíos de los diversos grupos indígenas que viven
hoy en América Latina?
RS - El mayor desafío que enfrentan ahora los pueblos
indígenas es que se reconozcan plenamente sus derechos
colectivos como pueblos, que la legislación existente
sea mejorada y, sobre todo, que se aplique plenamente
la legislación nacional e internacional en la materia.
Los pueblos indígenas han sido sistemáticamente despojados
de sus tierras, de sus recursos y de su cultura desde
la época colonial y durante el período de las repúblicas
nacionales. Fueron relegados a las regiones más apartadas
e inhóspitas (selvas, montañas, zonas áridas) que
carecían de interés para una sociedad nacional en
expansión. Esta situación ha cambiado en las últimas
décadas, durante las cuales las áreas ocupadas por
los pueblos indígenas se han ido transformando en
apetecibles repositorios de grandes riquezas y recursos
económicos para el capital transnacional. Esto ha
generado enormes presiones contra los pueblos indígenas
que se han tenido que organizar para defender sus
últimos recursos. En la cuenca amazónica, por ejemplo,
la selva tropical ha sido desforestada a ritmo acelerado
para dedicar la región a las plantaciones agrocomerciales
y la ganadería extensiva. La explotación petrolera
y mineral en zonas indígenas no solamente contamina
los suelos y las aguas, sino que además provoca un
impacto en la calidad de vida y en la supervivencia
misma de numerosas comunidades indígenas. La desforestación
acelerada también afecta a los habitantes indígenas
de las zonas boreales y andinas del Cono Sur, México
y América Central.
Los desafíos que enfrentan ahora los pueblos indígenas
son múltiples y graves, y su solución requiere de
adecuadas políticas por parte de los gobiernos.
NA - ¿Cuál es el significado de la Declaración de
las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos
indígenas y cuáles son sus principales avances?
RS - La Declaración de la ONU sobre los derechos
de los pueblos indígenas, adoptada por la Asamblea
General en septiembre de 2007, tuvo una larga gestación:
más de veinte años. Aunque no contiene todo lo que
los pueblos indígenas demandaban, es el resultado
de arduas negociaciones entre los Estados miembros
de la ONU y las organizaciones indígenas.
La Declaración reconoce, en primer lugar, que los
pueblos indígenas, como todos los pueblos, tienen
el derecho a la libre determinación, en virtud del
cual determinan libremente su condición política y
persiguen libremente su desarrollo económico, social
y cultural. Por primera vez se reconocen los derechos
colectivos de los pueblos indígenas, y no solamente
los derechos individuales universales que les corresponden,
los cuales también son compartidos por todos los demás
seres humanos.
Ahora corresponde interpretar y aplicar este derecho
de libre determinación, según las circunstancias específicas
de cada uno de los pueblos indígenas que lo deseen
ejercer. Esta es una tarea compleja y de largo plazo.
Infelizmente con frecuencia se piensa que el derecho
a la libre determinación implica automáticamente la
secesión y la independencia política, pero en el caso
de los pueblos indígenas esta opción está casi enteramente
descartada hoy en día. Para los pueblos indígenas
la libre determinación se ejerce, generalmente, en
el marco de un estado soberano constituido y no como
un proceso de descolonización y formación de un estado
nuevo y diferente. Por lo tanto, se trata de una libre
determinación interna y no externa, que se practica
muy a menudo bajo la forma de la autonomía y del autogobierno
local y regional.
Otro problema complejo es la identificación de los
pueblos que son los sujetos de este derecho: ¿se trata
de la totalidad de la población de un territorio determinado
o de un conjunto específico de personas o comunidades
identificadas en términos de sus características étnicas
y culturales, independientemente de su ubicación geográfica?
Esta problemática ha generado numerosas controversias
a lo largo de los años, tanto en el nivel internacional
como en el doméstico.
La Declaración reconoce también el derecho de los
pueblos indígenas a sus tierras, territorios y recursos
naturales. Estos son derechos de gran importancia,
ya que es precisamente en estas áreas que los derechos
humanos de los pueblos indígenas han sido vulnerados
desde hace mucho tiempo. En todas partes del mundo
se dan conflictos hoy en día entre los pueblos indígenas
que defienden sus tierras y territorios y los agentes
externos (empresas transnacionales, gobiernos autoritarios,
colonos de otras regiones, etc.) que se quieren apoderar
de ellos. Nuestro país no es una excepción.
El ejercicio de estos derechos está estrechamente
vinculado al derecho que tienen los pueblos indígenas
al consentimiento previo, libre e informado con respecto
a cualquier acción o proyecto de desarrollo que les
pueda afectar directa o indirectamente.
La educación, la cultura, los conocimientos tradicionales,
las formas autóctonas de gobierno y de resolución
de conflictos son también consagrados en la Declaración
como derechos de estos pueblos. Para su implementación
efectiva se requiere de políticas públicas adecuadas
que permitan la plena participación de los propios
pueblos indígenas.
NA - ¿Cómo ve usted la llegada
al poder político de representantes de segmentos indígenas,
en diversos países de nuestro continente?
RS - Se trata de un fenómeno histórico importante
que fortalece la participación democrática de los
indígenas en el quehacer político de los estados en
los que viven, y en donde tradicionalmente han sido
marginados y excluidos. En los últimos años, los indígenas
han participado cada vez más en los procesos electorales,
así como en los movimientos sociales nacionales. El
ejemplo emblemático más reciente es la elección de
un presidente indígena aymara en Bolivia; también
en Ecuador y en Guatemala se ha dado la participación
política de las organizaciones y de los partidos políticos
indígenas. Esta inclusión de los pueblos indígenas
en los procesos políticos no es bien vista en todos
los sectores y hay grupos tradicionales del poder
que se sienten amenazados por este proceso, como ha
ocurrido en Bolivia. Cuando se presentan estos
conflictos sociales y políticos también suelen volver
a surgir distintas formas de racismo anti-indígena,
que constituyen rezagos de épocas coloniales y post-coloniales
que se creían ya superadas. Infelizmente, tales situaciones
pueden conducir a una polarización social y a conflictos
sociales, no exentos de violencia, que deben ser evitados
en la medida de lo posible.
NA - ¿Qué políticas públicas
podrían cambiar el cuadro de problemas que viven los
grupos indígenas en América Latina?
RS - Todos los estados nacionales en América Latina
son sociedades multiculturales en las que los pueblos
indígenas juegan un papel de mayor o menor importancia,
sobre todo cuando su representación demográfica en
el país es alta. Los indígenas constituyen, junto
con los afroamericanos, el segmento más marginado
de las sociedades latinoamericanas. Acusan altos índices
de pobreza y bajos índices de desarrollo económico,
social y humano (según indicadores de las Naciones
Unidas). Ya reconocidos sus derechos humanos, ahora
hacen falta profundas modificaciones en las estructuras
políticas y estatales para permitir la plena participación
de los indígenas en la vida pública. Es preciso reorientar
y fortalecer las políticas públicas en materia de
educación, salud, servicios públicos, vivienda, empleo,
desarrollo rural y urbano etc, para hacer frente a
los rezagos que se han venido acumulando desde hace
tanto tiempo y para crear mayor igualdad de oportunidades
para los indígenas al parejo del resto de la sociedad.
Más que nada, las políticas públicas deben estar orientadas
hacia un desarrollo sostenible basado en los derechos
humanos, como lo recomiendan las Naciones Unidas,
respetuosas de la identidad cultural de los pueblos
involucrados.
NA - ¿Qué elementos o características
debería contemplar un proceso de reivindicación de
los pueblos indígenas?
RS - Las reivindicaciones expresadas por los pueblos
indígenas a lo largo de sus luchas diversas hacen
énfasis en la autonomía y la libre determinación,
en el respeto a la diferencia y a la dignidad de sus
identidades y de sus culturas. Esto requiere la
plena participación de la sociedad en su conjunto,
por lo que las autoridades tienen la responsabilidad
de poner en práctica medidas adecuadas para promover
la tolerancia y el respeto intercultural entre la
población nacional.
NA - ¿Cuáles son las principales
contribuciones de los grupos indígenas para la configuración
de América latina?
RS - Durante muchas generaciones, la mitología
del estado nacional latinoamericano (heredero del
estado colonial) pregonó la superioridad de los grupos
de ascendencia europea y un modelo de estado -dirigido
por las clases dominantes- culturalmente calcado del
modelo europeo. En este modelo de nación no había
lugar para los pueblos indígenas, para los pueblos
originarios de estos países. Incluso las políticas
indigenistas del siglo pasado estaban orientadas hacia
la idea de la desaparición de las culturas indígenas
y hacia su total integración al modelo mencionado.
En el mejor de los casos -como es el caso de México-,
el ideal nacional pregonaba una población mestiza
y una cultura sincrética surgida de las diversas raíces
étnicas, pero al mismo tiempo distinta de cada una
de esas raíces étnicas. (La raíz afroamericana fue
convenientemente olvidada en casi todos los países
latinoamericanos). También la mitología del mestizaje
rechaza a las culturas indígenas, mientras que idealiza
la fuente hispánica de la nación. (El caso emblemático
en México es la figura de José Vasconcelos, ministro
de educación, filósofo, escritor e influyente político,
a principios del siglo veinte).
En la era de la globalización las culturas e identidades
indígenas están sufriendo nuevos embates, con serio
peligro de desaparición, si los países no modifican
los modelos de integración nacional y de su integración
a los mercados internacionales. Las culturas latinoamericanas
están basadas en las culturas indígenas y se han enriquecido
con ellas. Negar las culturas indígenas es no solamente
negar un pasado vivo, sino negar la actualidad y la
identidad contemporáneas. Reconocer la presencia de
las culturas indígenas en las culturas latinoamericanas
actuales es aceptar la realidad intercultural que
nos caracteriza. Los medios de comunicación, la educación,
las políticas culturales, los espacios públicos, las
ciencias y las artes, deberán reflejar esa gran diversidad
cultural que engrandece a la región latinoamericana.
NA - ¿Qué significa para usted la educación bilingüe?
RS - La educación bilingüe es una política necesaria
en los países multiculturales como los nuestros. Significa
la escolarización de los niños indígenas en su propia
lengua materna y en la lengua vehicular nacional (principalmente
el español en América Latina). Significa también que
en las regiones indígenas, toda la población pueda
recibir educación no solamente en la lengua oficial,
sino también en las lenguas indígenas locales. En
la medida en que los pueblos indígenas puedan tener
autonomía cultural y educativa, así como la capacidad
para asumir la educación formal en sus territorios,
de acuerdo con sus necesidades culturales propias,
la educación bilingüe e intercultural será un medio
importante para el ejercicio de todos los derechos
humanos de los pueblos indígenas.
Actual Jutta Meyer
La educación bilingüe fue introducida en ciertos países
de América Latina como política educativa nacional,
desde hace algunas décadas, pero sus resultados han
sido poco satisfactorios debido a los obstáculos burocráticos,
a la escasez de recursos, a la falta de capacitación
de maestros, a la inadecuación de los currículos y
de los materiales didácticos, etc. Pero en algunas
partes se han hecho progresos. Hoy ya se piensa en
introducir la educación bilingüe en la educación superior,
por medio de la creación de universidades indígenas
interculturales, en algunos países. Es demasiado pronto
para evaluar los resultados logrados hasta ahora.
NA - ¿Qué educación permitiría
la construcción de utopía, de identidades de ciudadanía,
desde una perspectiva ético política?
RS - Hasta ahora los sistemas educativos formales
entre los pueblos indígenas se han establecido de
arriba hacia abajo: primero la Iglesia, luego el Estado
nacional. Es necesario cambiar de perspectiva e invertir
el proceso. La educación indígena debe crecer de abajo
hacia arriba de acuerdo con los valores e identidades
propios de las comunidades indígenas. El reclamo indígena
es tener el control sobre los procesos educativos.
Los Estados deben trabajar con las comunidades para
poder prestarles los servicios educativos que estas
necesitan y desean.
NA - ¿Qué relación usted establece entre las realidades
indígenas y la interculturalidad?
RS - La interculturalidad es una realidad de nuestros
países y afecta tanto a los pueblos indígenas como
al resto de las sociedades. Vivir la interculturalidad
es contribuir al florecimiento y la creatividad de
las culturas nacionales y de la cultura latinoamericana,
en el marco de un mundo globalizado. Las culturas
indígenas tienen mucho que contribuir a este proceso,
al mismo tiempo que ellas mismas se enriquecen con
el aporte de otras culturas.
NA - ¿Qué significado o cuáles
serían las características del Estado Pluricultural?
RS - Los Estados Pluriculturales deben reconocerse
como tales en su estructura jurídica y constitucional,
en su sistema político, en sus políticas sociales
y culturales, en el mundo de la creatividad y en el
de los medios de comunicación. La Declaración de la
ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas es
un buen punto de partida para reconstituir un mundo
en que quepan todos los mundos. (NA)
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NA
- Poderia falar um pouco sobre a história dos movimentos
indígenas na América Latina?
RS - Os diversos movimentos indígenas da América
Latina começaram a surgir pelos anos oitenta, com
o fim de lutar por seus direitos humanos, principalmente
pelo direito à terra e aos recursos naturais, como
as florestas. As primeiras experiências de sucesso
de organização, primeiro em nível regional, e depois,
em nível nacional, aconteceram na região amazônica
do Equador, onde as comunidades sofreram muitos maltratos
por parte das empresas agro-comerciais, florestais
e petrolíferas que invadiram seus territórios tradicionais.
Depois surgiram organizações indígenas militantes
em outros países, como na Bolívia, no Brasil e na
Colômbia. Nesses anos também surgiu o movimento indígena
internacional, encabeçado por organizações do Canadá
e dos Estados Unidos, que apresentaram suas demandas
diante das Nações Unidas. Alguns grupos latino-americanos
se uniram a esses esforços.
Desde o começo, as organizações indígenas expressaram
diferentes perspectivas e pontos de vista. As associações
comunitárias e locais se focavam em objetivos imediatos
relacionados com problemas específicos, como a terra,
a defesa dos recursos ou a negociação com as autoridades
governamentais. Freqüentemente eram assessoradas por
alguma ONG ou pela Igreja. Atingiram algum sucesso,
mas suas ações dificilmente conseguiram transcender
o próprio âmbito. Também sofriam perseguições e repressões
quando íam de encontro aos interesses latifundiários
ou aos coronelismos poderosos.
Em algumas regiões, conseguiram estabelecer organizações
ou federações de âmbito regional, cuja liderança contribuía
com uma visão mais politizada e acostumada a ter vínculos
com outros setores: como o camponês, o operário, o
docente, o estudantil ou o setor de colonos urbanos
nas cidades do interior. Às vezes, essa liderança
indígena regional mantinha contatos com antigos movimentos
guerrilheiros ou revolucionários que tinham influência
na sua região. As demandas normalmente se centravam
na questão agrária, na justiça, no meio ambiente,
assim como na política econômica e social dos governos
e nas estruturas do poder regional. Também começaram
a se relacionar com os partidos políticos e a participar
em alianças eleitorais.
No nível nacional, foram consolidadas algumas federações
ou confederações de organizações indígenas, cuja liderança
adquiria cada vez mais um viés urbano e profissional,
fato que as acabou afastando do contato direto com
as bases comunitárias e locais. Embora os pontos fundamentais
não mudassem, nesse nível, era expressada uma forte
carga ideológica que colocou, com freqüência, essas
organizações no centro dos debates políticos de seu
país. É essa a liderança que começou a tecer relações
internacionais e que se fez presente nos foros multilaterais
e inter-governamentais, a partir da década dos oitenta.
NA - Qual seria o estado
atual desses movimentos? Em outras palavras, quais
são as principais questões ou problemas que os diversos
grupos indígenas latinoamericanos enfrentam hoje?
RS - Com o passar do tempo, o movimento se
foi consolidando; as organizações conseguiram se fortalecer
em seus países, tal como aconteceu no Chile, na Nicarágua,
no Panamá e em alguns outros países. Na Guatemala
o movimento indígena surgiu sob a luta acalorada contra
as ditaduras militares, dentro do marco de um genocídio
horrível, de que foram as principais vítimas os povos
indígenas. No Peru, país assolado e polarizado pela
guerra entre o Estado e o movimento armado Sendero
Luminoso, não se deram as condições para a consolidação
de um movimento indígena independente forte. No México,
as organizações indígenas eram cooptadas fazia tempo
pelo indigenismo oficial e pelo Estado priista. Essa
situação mudou radicalmente a partir do levantamento
zapatista em Chiapas em 1994. Por outra parte, os
povos indígenas da Colômbia se situavam, literalmente,
no fogo cruzado dos diversos atores armados que se
enfrentavam em diferentes regiões do país: o exército,
as organizações guerrilheiras, os paramilitares e
o narcotráfico organizado. Dentro desse panorama dramático,
os povos indígenas sofreram numerosas e contínuas
violações a seus direitos humanos. As organizações
indígenas lutam há muitos anos pela defesa de seus
direitos humanos, objetivo básico de suas atividades.
Durante os anos oitenta e noventa, as organizações
indígenas participaram ativamente de várias ações
de luta como, por exemplo, das propostas para conseguir
novas legislações (e em alguns casos, das reformas
constitucionais) que reconhecessem juridicamente esses
povos e seus direitos. Nas últimas décadas do século
passado, a maior parte dos países latino-americanos
adotou alguma reforma legislativa ou constitucional
em que apareciam pela primeira vez os povos indígenas
como sujeitos de direitos e de direito. Essa luta
pelo reconhecimento jurídico ainda não acabou.
NA - Quais são os maiores
desafios dos diversos grupos indígenas que vivem hoje
na América Latina?
RS - O maior desafio que enfrentam hoje os povos
indígenas é o reconhecimento pleno de seus direitos
coletivos, como povos; que a legislação existente
seja melhorada e, sobretudo, que seja aplicada plenamente
a legislação nacional e internacional relativa a esse
tema.
Os povos indígenas foram sistematicamente despejados
de suas terras, de seus recursos e de sua cultura
desde a época colonial, e durante o período das repúblicas
nacionais. Foram relegados às regiões mais afastadas
e inóspitas (selvas, montanhas, regiões áridas) que
careciam de interesse para a sociedade nacional em
expansão. Essa situação mudou nas últimas décadas,
em que as áreas ocupadas pelos povos indígenas foram
se tornando reservas de grandes riquezas e recursos
econômicos para a capital transnacional. Isso gerou
enormes pressões contra os povos indígenas que precisaram
se organizar para defender seus últimos recursos.
Na bacia amazônica, por exemplo, a selva tropical
foi desmatada rapidamente para ocupar a região com
as plantações agro-comerciais e com o gado extensivo.
A exploração de petróleo e outros minerais em terras
indígenas não só poluem os solos e as águas, mas também
afetam a qualidade da água e a sobrevivência de numerosas
comunidades indígenas. O desmatamento acelerado também
afeta os habitantes indígenas das regiões boreais
e andinas do Cone Sul e do México e da América Central.
Os desafios que enfrentam hoje os povos indígenas
são múltiplos e graves e a sua solução requer adequadas
políticas, por parte dos governos.
NA - Qual é o significado
da Declaração das Nações Unidas sobre os direitos
dos povos indígenas e quais são seus principais avanços?
RS - A Declaração da ONU sobre os direitos
dos povos indígenas, adotada pela Assembléia Geral
em setembro de 2007, passou por uma longa gestação:
mais de vinte anos. Embora não contenha tudo aquilo
que os povos indígenas demandavam, é o resultado de
árduas negociações entre os Estados membros da ONU
e as organizações indígenas.
A Declaração reconhece, em primeiro lugar, que os
povos indígenas, assim como os outros povos, têm o
direito à autodeterminação, isto é, a determinar livremente
sua condição política e a procurar livremente seu
desenvolvimento econômico, social e cultural. É
a primeira vez que são reconhecidos os direitos coletivos
dos povos indígenas, e não tão somente seus direitos
individuais universais, que são partilhados com todos
os outros seres humanos.
É importante agora que o direito de autodeterminação
seja interpretado e aplicado segundo as circunstâncias
específicas de cada povo indígena que deseje exercê-lo.
Essa é uma tarefa complexa e de longo prazo. Infelizmente,
com freqüência se pensa que o direito da autodeterminação
implica automaticamente a secessão e a dependência
política, mas, no caso dos povos indígenas, hoje em
dia essa opção está fora de cogitação.
Para os povos indígenas a autodeterminação é exercida
geralmente dentro do marco de um estado soberano constituído
e não como um processo de descolonização e formação
de um estado novo e diferente. Portanto, trata-se
de uma autodeterminação interna e não externa, que
é praticada, em geral, sob a forma de uma autonomia
e de um auto-governo local e regional.
Outro problema complexo é a identificação daqueles
povos que são os sujeitos desse direito: trata-se
da totalidade da população de um território determinado
ou, então, de um conjunto específico de pessoas ou
comunidades factíveis de serem identificadas com base
nas suas características étnicas, culturais e independente
de sua localização geográfica? Essa problemática ocasionou
numerosas controvérsias ao longo dos anos, tanto no
nível internacional, quanto no doméstico.
A Declaração reconhece também o direito dos povos
indígenas a suas terras, territórios e recursos naturais.
Esses são direitos de grande importância, já que é
precisamente nessa área que os direitos humanos dos
povos indígenas são violados de forma recorrente desde
faz muitos anos.
Hoje em dia ocorrem em todo o mundo conflitos entre
os povos indígenas que defendem suas terras e territórios
e os agentes externos (empresas transnacionais, governos
autoritários, colonos de outras regiões, etc.) que
querem se apossar deles. Nosso país não é uma exceção.
O exercício desses direitos se encontra intimamente
vinculado ao direito que possuem os povos indígenas
ao consentimento prévio, livre e informado, a respeito
de qualquer ação ou projeto de desenvolvimento que
possa afetá-los direta ou indiretamente.
A educação, a cultura, os conhecimentos tradicionais,
as formas autóctones de governo e de resolução de
conflitos são também consagrados, na Declaração, como
direitos desses povos. Para a sua implementação efetiva
são requeridas políticas públicas adequadas com plena
participação dos próprios povos indígenas.
NA - Como o Senhor vê a chegada ao poder político
de representantes de segmentos indígenas, em diversos
países do nosso continente?
RS - Trata-se de um fenômeno histórico importante,
que fortalece a participação democrática dos indígenas
no âmbito político dos estados em que vivem e onde,
tradicionalmente, foram marginalizados e excluídos.
Nos últimos anos tem aumentado a participação dos
indígenas nos processos eleitorais, assim como nos
movimentos sociais nacionais. O exemplo emblemático
mais recente é a eleição de um presidente indígena
aymara, na Bolívia. Também no Equador e na Guatemala
houve espaço para a participação política das organizações
e dos partidos políticos indígenas. Essa inclusão
dos povos indígenas nos processos políticos não é
aceita em todos os setores. Existem grupos tradicionais
do poder que se sentem ameaçados por esse processo,
tal como aconteceu na Bolívia. Quando ocorrem
esses conflitos sociais e políticos, pode acontecer
de ressurgirem diferentes formas de racismo antiindígena,
as que constituem resquícios de épocas coloniais e
pós-coloniais que se acreditavam já superadas. Infelizmente,
essas situações podem conduzir a uma polarização social
e a conflitos sociais não isentos de violência que
devem ser evitados na medida do possível.
NA - Que políticas públicas
poderiam mudar o quadro de problemas que vivem os
grupos indígenas na América Latina?
RS - Todos os estados nacionais da América
Latina são sociedades multiculturais, em que os povos
indígenas desempenham um papel de maior ou menor importância,
sobretudo quando sua representação demográfica no
país é alta. Os indígenas, junto com os afro-americanos,
constituem o segmento mais marginalizado das sociedades
latino-americanas, o que é evidenciado nos altos índices
de pobreza e nos baixos índices de desenvolvimento
econômico, social e humano, conforme indicadores das
Nações Unidas. Já reconhecidos seus direitos, falta
agora que aconteçam mudanças profundas nas estruturas
políticas e do estado, que permitam a plena participação
dos indígenas na vida pública. É preciso reorientar
e fortalecer as políticas públicas nas áreas de educação,
saúde, serviços públicos, moradia, emprego, desenvolvimento
rural e urbano, etc, para que se possa fazer frente
aos resquícios que têm se acumulado desde já faz tempo,
e para que as oportunidades dos indígenas caminhem
junto com as do resto da sociedade. Antes de mais
nada, as políticas públicas devem se voltar ao desenvolvimento
sustentável, que se baseia nos direitos humanos, tal
como recomendam as Nações Unidas, numa atitude de
respeito para com a identidade cultural dos povos
em questão.
NA - Quais elementos ou características
deveriam levar em conta um processo de reivindicação
dos povos indígenas?
RS - As reivindicações que foram expressas pelos
povos indígenas ao longo das diversas lutas colocam
o destaque na autonomia e na livre determinação, no
respeito à diferença, à dignidade de suas identidades
e suas culturas. Isso requer a plena participação
da sociedade como um todo, razão pela qual as autoridades
têm a responsabilidade de aplicar medidas adequadas
a fim de promover a tolerância e o respeito intercultural
entre a população nacional.
NA - Quais são as principais
contribuições dos grupos indígenas para a configuração
da América Latina?
RS - Durante muitas gerações, a mitologia do
estado nacional latino- americano (herdeiro do estado
colonial) declarou a superioridade dos grupos de ascendência
européia, assim como a superioridade de um modelo
de estado -dirigido pelas classes dominantes- que,
culturalmente, repetisse o modelo europeu. Dentro
desse modelo de nação não havia espaço para os povos
indígenas, para os povos originários desses países.
Até mesmo as políticas indigenistas do século passado
estavam voltadas para a idéia do desaparecimento das
culturas indígenas e para sua total integração a esse
modelo. No melhor dos casos - como no México -, o
ideal nacional pregava uma população mestiça e uma
cultura sincrética surgida das diversas raízes étnicas,
mas diferente de todas essas raízes étnicas. (A raiz
afro-americana foi convenientemente esquecida em quase
todos os países latino-americanos). Também a mitologia
da mestiçagem rechaça as culturas indígenas, porém
idealiza a fonte hispânica da nação. (O caso emblemático
do México é a figura de José de Vasconcelos, ministro
de educação, filósofo, escritor e político influente,
no começo do século vinte).
Na era da globalização, as culturas e identidades
indígenas estão sofrendo novos embates, e se os países
não mudarem os modelos de integração nacional e de
integração aos mercados internacionais, sofrerão novos
riscos de desaparecimento. As culturas latino-americanas
se baseiam nas culturas indígenas e foram enriquecidas
por elas. Negar as culturas indígenas é negar um passado
vivo e negar a atualidade e a identidade contemporâneas.
Reconhecer a presença das culturas indígenas nas culturas
latino-americanas atuais é aceitar a realidade intercultural
que nos caracteriza. Os meios de comunicação, a educação,
as políticas culturais, os espaços públicos e as artes,
deverão ser um reflexo dessa grande diversidade cultural
que engrandece a região latino-americana.
NA - Que significa para o
Senhor a educação bilíngüe?
RS - A educação bilíngüe é uma política necessária
em países multiculturais, como os nossos. Significa
a escolarização das crianças indígenas em sua própria
língua materna e na língua veicular nacional (principalmente
o espanhol, na América Latina). Significa também que
nas regiões indígenas toda a população pode receber
educação não só na língua oficial, mas nas línguas
indígenas locais. Na medida em que os povos indígenas
adquiram autonomia cultural e educativa, assim como
capacidade para assumir a educação formal em seus
territórios, conforme suas necessidades culturais
próprias, a educação bilíngüe e intercultural será
um meio importante para o exercício de todos os direitos
humanos dos povos indígenas.
A educação bilíngüe foi introduzida em alguns países
da América Latina como política educativa nacional
já faz algumas décadas, mas seus resultados foram
pouco satisfatórios, por causa dos obstáculos burocráticos,
da carência de recursos, da falta de capacitação dos
professores, da inadequação dos currículos e dos materiais
didáticos, etc. No entanto, em alguns lugares houve
avanços. Hoje já se pensa em introduzir a educação
bilíngüe na educação superior, por meio da criação,
em alguns países, de universidades indígenas interculturais.
Ainda é muito cedo para avaliar os resultados obtidos.
NA - Que educação permitiria
a construção da utopia, de identidades de cidadania,
desde uma perspectiva ético-política?
RS - Até hoje os sistemas educativos formais
entre os povos indígenas foram estabelecidos de cima
para abaixo: primeiro a Igreja, depois o Estado nacional.
É preciso mudar a perspectiva e inverter o processo.
A educação indígena precisa crescer de baixo para
cima, conforme os valores e identidades próprios das
comunidades indígenas. A reivindicação indígena é
pelo controle sobre os processos educativos: os Estados
precisam trabalhar com as comunidades para poder prestar
os serviços educativos que elas necessitam e desejam.
Indígenas Tojolabales Zapatistas
NA - Que relação o Senhor estabelece
entre as realidades indígenas e a interculturalidade?
RS - A interculturalidade é uma realidade de
nossos países e afeta tanto aos povos indígenas quanto
ao resto das sociedades. Viver a interculturalidade
é contribuir com o engrandecimento e a criatividade
das culturas nacionais e da cultura latino-americana,
dentro do marco de um mundo globalizado. As culturas
indígenas têm muito que contribuir para esse processo,
ao tempo que elas próprias são enriquecidas com a
contribuição de outras culturas.
NA - Qual é o significado
ou quais são as características do Estado Pluricultural?
RS - Os Estados Pluriculturais precisam ser
reconhecidos como tais, na sua estrutura jurídica
e constitucional, em seu sistema político, em suas
políticas sociais e culturais, no mundo da criatividade
e dos meios de comunicação. A Declaração da ONU sobre
os direitos dos povos indígenas é um bom ponto de
partida para a reconstituição de um mundo em que haja
espaço para todos os mundos.
(NA)
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