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La
Ley de Educación Nacional Argentina:
transformaciones y desafíos de esta nueva etapa
Prof.
Susana Montaldo
Subsecretaria de Equidad y Calidad,
Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología
Argentina.

A
educação, a ciência e a tecnologia são enxergadas
como variáveis-chave na busca de um desenvolvimento
mais sustentável e produtivo para a Argentina. Nesse
contexto foram sancionadas sete novas leis para a
educação, dentre as quais a Lei de Educação Nacional,
cujos conteúdos estão orientados a resolver os problemas
de fragmentação e desigualdade que afetam o sistema
educativo argentino, e a enfrentar os desafios de
uma sociedade na qual o acesso universal a uma educação
de boa qualidade se enxerga como requisito básico
para a plena integração social.
Nuestro país ha comenzado a transitar un proceso
de recuperación de una de las crisis política y socioeconómica
más profunda de toda su historia, desencadenada en
el año 2001. El sistema educativo nacional también
sufrió el impacto de esta crisis que con- figuró un
contexto de desigualdad en las condiciones educativas,
y de profunda fragmentación en una heterogeneidad
de situaciones provinciales que remitían más a la
falta de articulación y a la desigualdad que a la
autonomía provincial.
La educación, la ciencia y la tecnología son variables
claves en este proceso, el cual busca erradicar la
pobreza y la exclusión social de extensos sectores
de la población y sentar las bases de un desarrollo
sustentable y productivo del país que posibilite la
construcción de una sociedad más justa y de un sistema
democrático más vigoroso. Pero para que jueguen ese
papel se requieren nuevos direccionamientos: el diseño
de una política de promoción de la igualdad que coloque
al Estado como garante de los derechos universales
a la educación. Con la mirada puesta en este objetivo
y frente a la ausencia de una institucionalidad capaz
de orientar las acciones de todos los actores, resultaba
imprescindible promover un conjunto de leyes que dieran
sentido y coherencia a los esfuerzos para alcanzar
una educación de calidad para todos. Con esta convicción,
fueron impulsadas y sancionadas siete nuevas leyes
para la educación argentina: Ley de Financiamiento
Educativo que estableció la meta del 6 % del PBI para
educación, ciencia y tecnología en el año 2010, Ley
de Educación Técnico Profesional, Ley de Garantía
del Salario Docente y 180 días de clase; Ley del Fondo
Nacional de Incentivo Docente, Ley de Educación Sexual
Integral, Ley de Protección Integral de los Derechos
de las niñas, niños y adolescentes, y la Ley de Educación
Nacional.
En este espacio se propone el análisis de la reciente
transformación educativa argentina que se viene desplegando
en el marco de la sanción de la Ley de Educación Nacional
(Nº 26.206). La elaboración, discusión y aprobación
de esta normativa se inscribe en un proceso más amplio
de renovación del marco legal educativo planteado
durante el período de gobierno (2003- 2007), con el
propósito de brindar las condiciones que permitieran
el desarrollo de una política educativa que se sumara,
con compromiso, esperanza e imaginación, a la construcción
de una sociedad capaz de crecer sostenidamente, de
incluir a todos sus habitantes y garantizarles condiciones
dignas para el ejercicio de sus derechos y el desarrollo
de sus posibilidades.
Este artículo se organiza, entonces, en tres partes.
La primera de ellas busca presentar el proceso de
intercambio y debate que dio lugar a la formulación
del proyecto de Ley; la segunda da cuenta de los contenidos
e innovaciones que propone la normativa; para - por
último- avanzar en los desafíos que plantea la implementación
de las transformaciones previstas.

EL PROCESO DE DEBATE
Para lograr que las transformaciones previstas en
la letra de las leyes y su espíritu puedan llevarse
adelante, hace falta - en principio - voluntad política
por parte de las autoridades de sostenerlas en el
tiempo. Pero esto no es suficiente, también es necesario
que las normas tengan un amplio consenso social. Una
ley cuyo contenido es conocido por los ciudadanos,
que pudo ser evaluada, valorada, criticada durante
su proceso de elaboración, tiene más posibilidades
de ser respetada e implementada que las demás.
En este sentido, si bien el conjunto de normas que
integran el marco legal mencionado atravesaron un
proceso de debate en el seno del Consejo Federal de
Educación (ámbito de concertación de políticas por
parte de los ministros de educación provincial y el
ministro de educación nacional), fueron consensuadas
con referentes de la comunidad educativa y del mundo
empresarial, de sindicatos y organizaciones sociales;
el proceso participativo de consulta e intercambio
de la Ley de Educación Nacional presenta sus particularidades.
El proceso que se llevó adelante permitiría pensar
que la ley es producto del trabajo colectivo. Su texto
fue el resultado de un proceso de más de seis meses
de debate, consultas y aportes en el cual participó
una amplia gama de sectores y personalidades de la
sociedad argentina vinculadas a la educación.
Entre ellos, se organizaron jornadas de intercambio
en instituciones educativas con 750.000 docentes de
todo el país; así como también se participó a sindicatos
docentes y no docentes, intelectuales, académicos,
dirigentes gremiales, empresarios y representantes
de movimientos y organizaciones populares; padres
y madres; y más de 700 organizaciones de la sociedad
civil. Luego de aquella primera etapa de debate en
torno a un documento base que fijaba diez ejes temáticos
para organizar la discusión, se elaboró otro documento
titulado "Ley de Educación Nacional. Anteproyecto
de Ley. Documento para el debate". Este material,
que ya presentaba una propuesta de articulado, abrió
una segunda etapa de consulta con el objeto de ajustar,
corregir y enriquecer su contenido.
Esta metodología de discusión abierta y multisectorial
resulta inédita para la experiencia argentina. La
discusión democrática en torno del proyecto educativo
nacional contribuye a dotar de legitimidad a la norma
propuesta. En esta búsqueda de consensos y coincidencias
sociales en torno de la Ley se pone en juego, en suma,
la posibilidad de que la educación sea una prioridad
de todos.
CONTENIDO E INNOVACIONES DE LA LEY DE EDUCACION
NACIONAL
La Ley de Educación Nacional abre una agenda de trabajo
intensa para cumplir con los objetivos y metas prescriptas
en las diferentes leyes vigentes. Sus contenidos están
claramente orientados a resolver los problemas de
fragmentación y desigualdad que afectan al sistema
educativo y a enfrentar los desafíos de una sociedad
en la cual el acceso universal a una educación de
buena calidad es requisito básico para la integración
social plena. En función de sus postulados, la educación
y el conocimiento son un bien público y un derecho
personal y social, garantizados por el Estado.
Entre las principales transformaciones planteadas
por la Ley, en una búsqueda de avanzar hacia la homogeneización
del sistema educativo nacional, se establece una estructura
unificada que recupera la educación primaria y secundaria.
La Ley contempla -de manera transitoria- la existencia
de solo dos estructuras básicas: un formato con 7
años de primaria y 5 de secundaria, y otro con 6 años
para cada ciclo. Esto representa un claro avance,
considerando la situación de heterogeneidad y fragmentación
de estructuras imperante entre las provincias argentinas
e incluso la convivencia de modelos al interior de
ellas.
Por otra parte, la Ley dispone la extensión de la
obligatoriedad escolar, que pasa de 10 a 13 años.
Es decir, la educación se vuelve obligatoria en todo
el país desde los 5 años de edad hasta la finalización
de la educación secundaria. En esta línea, también
se dispone que el Estado Nacional tiene la obligación
de universalizar la oferta de salas de 4 años y que
las escuelas primarias serán, progresivamente, de
jornada extendida o completa.
La obligatoriedad del nivel secundario busca habilitar
a los adolescentes para el ejercicio pleno de la ciudadanía,
para el trabajo y para la continuación de estudios.
Asimismo, se propone lograr que los jóvenes utilicen
el conocimiento como herramienta para comprender y
transformar constructivamente su entorno social, económico,
ambiental y cultural, y puedan situarse como participantes
activos en un mundo en permanente cambio. Para dar
cumplimiento a estos objetivos, se prevé una revisión
de la estructura curricular, alternativas de acompañamiento
a la trayectoria escolar de los jóvenes y la creación
de espacios fuera del horario escolar orientados al
desarrollo de actividades ligadas al arte y a la apropiación
crítica de las distintas manifestaciones de la ciencia
y la cultura, entre otras.

Además de los cambios señalados, la Ley dispone también
una serie de importantes transformaciones vinculadas
a:
1) Políticas de promoción de la igualdad educativa
(Título VI),
2) Calidad de la educación (Título VII),
3) Los vínculos entre educación, nuevas tecnologías
y medios de comunicación (Título VIII).
4) La educación de grupos con características
particulares que integran el colectivo nacional (educación
técnica, artística, especial, de jóvenes y adultos,
rural, intercultural bilingüe, en contextos de privación
de la libertad, y domiciliaria y hospitalaria) (Título
III).
5) La creación del Instituto Nacional de Formación
Docente con el objetivo de planificar, impulsar y
ejecutar políticas comunes para todo el sistema de
formación docente y recuperar un lugar estratégico
desde donde pensar la educación en el mediano plazo
(Título IV).
Estas modificaciones constituyen un conjunto de desafíos
que definen horizontes para el trabajo conjunto de
la gestión de gobierno, la comunidad educativa y la
sociedad toda.
IMPLEMENTACION Y PERSPECTIVAS
La convicción de que todos los niños, niñas, jóvenes
y adultos tienen derecho a una buena educación, es
uno de los nortes que orienta la política educativa.
Desde el Estado, buscamos impulsar la evaluación del
rendimiento escolar y la responsabilidad de todos
los actores para resolver los problemas y las inequidades
que la evaluación pone de manifiesto. Por ello se
apoya la formación docente en servicio orientada a
desarrollar nuevas formas de enseñar y acompañar las
trayectorias y experiencias escolares de los alumnos,
desde la escuela y desde los hogares, para revertir
las situaciones de repitencia, abandono y sobreedad.
Otra línea prioritaria de acción política se orienta
a la escuela secundaria en la necesidad de producir
condiciones para asegurar el cumplimiento progresivo
de la obligatoriedad. Se trata de acciones para la
inclusión dirigidas a la ampliación del acceso y la
permanencia, pero que también buscan garantizar una
buena experiencia escolar para todos los estudiantes.
Superar la fragmentación del nivel y asegurar su unidad,
así como también revisar el modelo pedagógico y organizacional
son cuestiones prioritarias para transformar la escuela
secundaria.
Por otro lado, la educación de adultos es un eje central
a trabajar los próximos años para dar cumplimento
a las disposiciones de la Ley. Es prioridad que aquellos
que no han podido cumplir con sus estudios puedan
hacerlo. Asimismo, la posibilidad de una oferta que
permita el ejercicio del derecho de actualización
permanente previsto por la Ley y, también, el estrechamiento
de los vínculos entre las escuelas de formación profesional
y el desarrollo productivo de las diferentes regiones;
se presentan como puntos centrales en el trabajo a
desarrollar en esta área.

Por último, queremos mencionar los desafíos que enfrenta
la escuela a partir de la multiplicación de las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación, que
dan lugar a nuevas formas de producción y transmisión
del conocimiento. Además de incluir las nuevas tecnologías
como herramientas para la enseñanza, es posible pensar
en nuevas formas de alfabetización, que contemplen
los lenguajes de las imágenes y audiovisuales; así
como los que surgen del uso de las computadoras. Estos
saberes que se vuelven cada vez más necesarios para
participar plenamente en el mundo actual. Incluir
estas alfabetizaciones emergentes en la tarea escolar
significa ampliar la porción de la cultura que la
escuela pone a disposición de las nuevas generaciones.
En este sentido la creación del portal Educar y del
canal educativo Encuentro, con una programación dirigida
no solo a los docentes y alumnos sino también al público
en general, es un modo de responder a ese desafío.
Un sinnúmero de desafíos y compromisos se abren
a partir de la sanción de la Ley de Educación Nacional,
pero también se establece un conjunto de presupuestos
y condiciones que hace posible definir y hacer de
la educación una prioridad colectiva vinculada a la
construcción de una sociedad más justa para todos.
Esa es la meta hacia la que nos dirigimos y el camino
que estamos transitando. (NA)
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