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Mundo
flaco, mundo gordo. ¡Alerta roja para la obesidad!
¡Urgente! ¡A comer sano!
Dra.
Ángela Margarita Matos Imbért
Santiago de los Caballeros - República Dominicana
Pediatra Endocrinóloga del Hospital Infantil
Dr. A. Grullón. Profesora de la Pontificia Universidad
Católica Madre y Maestra
Os
transtornos nutricionais podem expressar-se como desnutrição
e como sobrepeso. Tanto a nutrição deficitária como
a sobre nutrição afetam o estado de saúde. A praga
da obesidade, assim como a desnutrição, estende-se
pelo mundo, demandando das nações medidas curativas
e preventivas com uma abordagem interdisciplinar.
Mas a responsabilidade do combate à epidemia - pandemia
da obesidade não pode cair apenas sobre os responsáveis
da saúde pública, é uma tarefa de todos os atores
sociais.
Durante
décadas la "cartografía del hambre" en el planeta
ha sido creciente. Disponemos de datos reveladores
de que los 2/3 de la humanidad vive en pobreza y de
estos, un porcentaje considerable, en pobreza extrema.
Cada año 5.6 millones de niños mueren por la desnutrición.
Diez niños mueren cada minuto a consecuencia del hambre
y otros 146 millones están en riesgo de muerte por
bajo peso [1].
La desnutrición golpea sin piedad a muchos ancianos,
adultos, jóvenes y niños en los países pobres, en
vías de desarrollo y en los grandes nichos de miseria
de las llamadas sociedades industrializadas. La mortalidad
infantil es alarmante en niños menores de 5 años.
No se trata de calcular la renta per capita, ni el
PIB con los que se maquilla la realidad. Eso no resuelve
la desigualdad que caracteriza nuestro mundo y mantiene
hambrienta y desnutrida a tanta gente. Por cada niño
evidentemente desnutrido, existen otros muchos con
desnutrición inaparente.
No se cumplen, para las mayorías, las Recomendaciones
Dietéticas de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), la Oficina Panamericana de la Salud (OPS),
la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), The Recommended Dietary Allowances
(RDA), encargadas de pautar los requerimientos mínimos
para una alimentación saludable que tengan en cuenta
las edad, sexo, tipo de actividad, hábito físico y
circunstancias de cada persona. Muchos adultos y niños
presentan graves carencias de vitaminas y minerales
esenciales, como la vitamina A, el yodo y el hierro.
El siglo XXI se encuentra en su sexto año de vida
y no se perciben perspectivas de cambio de este perfil
del "hambre en el mundo". Aún no se cumple ese sueño
humano y cristiano de "Una mesa redonda como el mundo",
"un pan de multitud".
Las evaluaciones realizadas en el 2006 a los Objetivos
de Desarrollo del Milenio (ODM) revelan que, en muchos
países de Asia oriental, África occidental, Latinoamérica,
no se ha avanzado lo suficiente para alcanzar las
metas propuestas hasta el 2015 en lo que respecta
a la Erradicación de la Pobreza, la Salud Materno
infantil, etc. Los datos de desnutrición en Latinoamérica
son preocupantes: Ecuador (con una tasa de desnutrición
infantil del 12 %), Honduras (21%), Nicaragua (12
%), Guatemala (23 %), y sin perspectiva de mejora
en los próximos años. ¿Por qué? Dejamos abierta la
pregunta.
Y EN ESTE ESCENARIO TAMBIÉN LA OBESIDAD…
Durante mucho tiempo se ha visualizado la desnutrición
solo en la vertiente "delgadez", "bajo peso". Ahora,
modernamente, en las sociedades desarrolladas, la
observamos en su expresión de "Anorexia Nerviosa",
esa delgadez "elegida" o "impuesta", que se ha posesionado
de las pasarelas donde nos venden unos determinados
parámetros para categorizar la belleza. Cualquier
reina de belleza de los años 50s habría sido descalificada
por sobrepeso en los concursos de Miss Mundo y Miss
Universo 2006. En la actualidad se está reivindicando
la presencia de otras tipologías de chicos y chicas
mejor nutridos/as en escuelas de modelaje. Recientemente,
en la pasarela de Cibeles, Madrid, se ha requerido
para las modelos una talla mínima de 38 y un Índice
de Masa Corporal (IMC) mínimo de 18.5. Aunque esto
suponga una apertura en los estándares de belleza,
no significa que los datos de nutrición mundial estén
mejorando.
Aun con estas constataciones sobre el bajo peso, el
tema que nos ocupa y preocupa hoy es la Obesidad,
la Obesidad Primaria o Simple, por excesivo e inadecuado
aporte de nutrientes. Y es que los trastornos nutricionales
pueden expresarse con delgadez y con sobrepeso. La
Obesidad es una malnutrición como cualquier otra.
Tanto la hiponutrición como la sobrenutrición afectan
el estado de salud. El bajo peso, por una parte, puede
ocasionar problemas de salud materna, y deficiencias
en el crecimiento y desarrollo psicomotor de sus hijos
lactantes. El sobrepeso, por otra, se constituye,
cada vez más, en un problema creciente en los habitantes
de países en vías de desarrollo [2]. Se constata cómo
la adopción de la dieta occidental con raciones grandes
e hipercalóricas, y un estilo de vida sedentario aumentan
los índices de obesidad en los países en vías de desarrollo
y en inmigrantes pobres en países más desarrollados.
[3]
¿UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA?
La salud de la humanidad está amenazada por las complicaciones
clínicas del sobrepeso y la obesidad. Estudios epidemiológicos
realizados por la Organización Mundial de la Salud
(OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF) y por la Oficina Panamericana de la Salud
(OPS), en este año 2006, muestran datos preocupantes
sobre la Obesidad y Sobrepeso en niños, adolescentes
y adultos de todos los niveles socioeconómicos. Se
habla de una epidemia de alcance global, un problema
sanitario de gran magnitud con importantes repercusiones
personales y sociales, hoy también en sectores socioeconómicamente
deprimidos. De no controlarse, esta epidemia reducirá
las esperanzas de vida de las futuras generaciones.
[4]
Se estima que un 20 % de la población mundial (1.000
millones de habitantes) padece obesidad y las cifras
van en aumento, tanto en adultos como en niños. Un
70 % de estos obesos se encuentran en los países en
desarrollo (30% se encuentran en América latina, Centroamérica,
Asia oriental, y África septentrional). Dicho de otro
modo, así como hay mal nutridos con peso bajo, existen
además, en el mundo, 22 millones de niños menores
de 5 años con obesidad y sobrepeso [5].

Un
estudio sobre obesidad infantil en 17 países de Latinoamérica,
publicado por Amigo (2003) revela cifras de niños
con sobrepeso y obesidad, en niveles alarmantes, en
Bolivia, Perú y Chile [6].
En Estados Unidos de Norteamérica, la población hispana,
en comparación con la raza negra y blanca, es la más
afectada [7]. En el año 2000 los costos del sistema
sanitario de USA a consecuencia de la obesidad fueron
117 billones de dólares.
La obesidad es una asesina silenciosa que toca
a las puertas, se queda a vivir en las casas de muchos
hombres y mujeres, niños y jóvenes, de todo el mundo,
¡y les complica la vida! Lo sorprendente es que gana
terreno de modo insidioso. El comer compulsivo
puede evolucionar a una real adicción a la comida,
a un "Trastorno de la conducta alimentaria" que requerirá
ser tratado por especialistas en Salud Mental, de
lo contrario el tratamiento dietético fracasará.
La plaga de la obesidad se extiende por el mundo,
y esto demanda de las naciones y estados medidas preventivas
y curativas con un abordaje interdisciplinario. La
responsabilidad de hacerle frente es de todos.
¿NIÑOS OBESOS, ADULTOS OBESOS?
Los niños con sobrepeso tienen más probabilidad de
convertirse en adultos con sobrepeso si no se adoptan
medidas preventivas como hábitos sanos de alimentación
y actividad física. Se estima que el 30-35 % de los
casos de obesidad en adultos se inicia en la edad
pediátrica. Evidentemente que las características
genéticas y la herencia influyen también. Así mismo,
el estilo de vida sedentario, y determinados hábitos
alimenticios familiares y socioculturales que restringen
los aportes de vegetales y frutas, excediéndose en
grasa, carnes rojas y carbohidratos complejos.
Muchos adultos obesos fueron niños a los cuales
se les gratificó y premió, de forma sistemática, con
alimentos y golosinas, o vivieron experiencias donde
el afecto familiar fue sustituido por alimentos.

La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de
edad y el postergar la introducción de alimentación
sólida para después de los 6 meses de vida, son un
importante preventivo [8].
PROYECCIÓN PREVISTA DE OBESIDAD EN ADULTOS PARA
EL AÑO 2025
La Internacional Obesity Task Force (IOTF), tomando
en cuenta el comportamiento de la Obesidad en adultos
en los ultimos años, realizó, en el 2005, un estudio
de proyección hasta el año 2025, que prevé un crecimiento
considerable de este problema en Estados Unidos, Australia,
Inglaterra, si no se adoptan medidas trascendentales
que reviertan esta tendencia.
PRINCIPALES COMPLICACIONES DE SALUD DERIVADAS DE
LA OBESIDAD
Está sobradamente demostrado que la obesidad conlleva
riesgos y complicaciones de complejidad creciente
como son: intolerancia a la glucosa, diabetes, hiperinsulinismo
y resistencia a la insulina, aumento de los lípidos
y de las lipoproteinas, hipertensión y trastornos
cardiovasculares, neuropatías, nefropatías, apoplejía.
Así también, litiasis biliar y renal, cáncer de colon
y de otras localizaciones, trastornos de la visión,
trastornos emocionales, deformidades ortopédicas,
discapacidad, entre otros [9].
¿CÓMO SABER SI TENEMOS SOBREPESO?
Los expertos han clasificado la Obesidad de acuerdo
a dos vertientes etiológicas principales:
1 Primaria, nutricional, simple o exógena:
por ingestión excesiva de alimentos. Ambas pueden
coincidir y está demostrada una etiología multifactorial
que acompaña a un gran número de obesos y obesas.
2 Secundaria, intrínseca o endógena: debida
a factores endócrinos y Metabólicos. Ej. el Síndrome
de Cushing y el Hipotiroidismo, y Genéticos como el
Síndrome de Prader Willi, Bardet Biedl, Alhstrom,
Cohen, y otros.
El 95 % de los pacientes obesos tiene Obesidad de
tipo Simple o Primaria, es decir, producida por la
excesiva o inapropiada ingesta de alimentos. Dicho
de otro modo, ingieren más calorías o energía que
la requerida para su edad, peso, talla y estilo de
vida. La Obesidad Secundaria representa solo el 5
%.
El Índice de Masa Corporal (IMC) permite clasificar
la Obesidad en leve, Moderada, Severa y Mórbida. Dicho
índice resulta de dividir el peso en kilos entre la
talla en metros cuadrados y así se obtiene: 18.5 a
24.9, normal; 25 a 29.9, sobrepeso; 30 a 35, obesidad
leve; 35-40, obesidad moderada; mayor de 40 obesidad
mórbida. El índice ideal es 20-25 kg/m2.
En la edad infanto juvenil el IMC se traduce a Percentiles
para la edad y sexo, y se expresa mediante gráficos
o curvas estadísticas. El percentil 25 marca el límite
superior para la delgadez. Un IMC entre el percentil
85 y 95 indica riesgo o situación de alerta de sobrepeso,
mientras que un IMC igual o superior al percentil
95 indica sobrepeso u obesidad.
Los percentiles de IMC se calculan de acuerdo a la
fórmula: peso en libras dividido por la talla en pulgadas
al cuadrado, multiplicado por 703. Ej: una adolescente
que pese 130 libras con una talla de 4'6'' (54 pulgadas)
el IMC es 31,3 [130/(54x54) x 703] que está sobre
el percentil 85, debajo del percentil 95 [10].

Por el aspecto físico la obesidad puede ser: Androide:
caracterizada por predominio graso troncular, cintura
escapular muy ancha (cuerpo de manzana) y Ginoide,
con un cúmulo de grasa en la cadera (cuerpo de pera).
En ambas hay aumento de grasa a nivel de la cintura.
Tanto en la obesidad Primaria como en la Secundaria
el aumento de peso, ocurre por un balance positivo
de energía (una cantidad de energía de más) que se
almacena en el cuerpo humano, en forma de tejido graso,
durante largos períodos de tiempo. Se trata pues,
de un aumento del tejido graso corporal. Si el aumento
de peso no es a expensas de tejido graso no estaremos
hablando de obesidad. El incremento de peso puede
provenir de otros factores como son: retención de
agua, aumento importante de masa ósea, tumores, embarazo,
etc.
¿CÓMO INFLUYE LA ALIMENTACIÓN EN EL SOBREPESO Y
OBESIDAD?
Influye mucho. El sobrepeso y la obesidad ocurren
por una alimentación desequilibrada en cantidad y
calidad (Excesivos carbohidratos refinados, carne
roja, grasas saturadas o trans, y muy pocas hortalizas
y frutas). Muchos obesos fueron niños a quienes se
les introdujo en etapa temprana alimentación sólida,
y se le dieron gratificaciones y compensaciones con
comida.
Está demostrado además, que el mal hábito de no
desayunar favorece la obesidad, ya que se toman aperitivos
o meriendas cargadas de calorías con el consiguiente
balance positivo de energía. Así también influye
el sedentarismo y los trastornos emocionales que llevan
a la persona a un comer compulsivo.
¿QUÉ PODEMOS HACER? ¿QUÉ VAMOS A HACER?
Si en la actualidad tienes sobrepeso u obesidad: necesitas
tomar en peso, no tu cuerpo, sino tu vida: acude a
un especialista para que determine de qué tipo es
tu obesidad y te ayude a afrontarla. En la edad infantojuvenil
la asesoría de un nutricionista y un pediatra es recomendable.
Si tu peso es normal: Lo primero y más importantes
es prevenir la obesidad. Tener en cuenta que los tratamientos
que se aplican para la obesidad, especialmente la
obesidad severa y mórbida son de distinto orden, algunos
muy costosos y complejos, dietas especiales, fármacos,
la cirugía bariátrica, el balón intragástrico. Lo
deseable es no tener que llegar a ese tipo de tratamiento.
¡ARMONÍA EMOCIONAL! ¡VIDA ACTIVA! ¡NUEVA CULTURA
DEL COMER!
Tres elementos constituyen el soporte básico del vivir
en salud: Armonía emocional, vida activa y hábitos
dietéticos sanos. Quien los tenga, tiene un tesoro,
cuenta con las herramientas básicas para prevenir
la obesidad simple o Exógena.
LA PIRÁMIDE NUTRICIONAL LA DIETA MEDITERRÁNEA
La pirámide nutricional es usualmente el método utilizado
para sugerir la variedad de alimentos a consumir en
forma cotidiana. Lo que propone la pirámide es el
consumo de los productos que la componen y su frecuencia.
[11]
Una dieta equilibrada para un adolescente mayor y
un adulto/a promedio, varía entre 1600 - 2000 calorías
diarias. Se tomará en cuenta el sexo, la edad, la
estatura, el tipo e intensidad de la actividad (leve,
moderada, intensa) que se realiza. Para los niños-niñas
se calculan 1000 calorías de base y 100 x año hasta
los 10-12 años. Adolescentes: niñas, 2000 calorías;
niños, hasta 2500. Si realiza actividad deportiva
3000.
Del total de calorías de la dieta el 55% serán carbohidratos
complejos, 30% grasas no saturadas, tipo Omega, 15%
proteínas.
¡ASUMAMOS UN COMPROMISO INTERDISCIPLINARIO!
La Epidemia - Pandemia de obesidad, no es solo
un problema de los responsables estatales de la salud
pública. A todos los actores sociales les corresponde
implicarse en esta empresa común.
El rol de cada uno, cada una, puede estar ubicado
en algunas de las siguientes acciones, con énfasis
en quienes tienen responsabilidades de gobierno y
de dirección en cualquier ámbito:
Dar ejemplo del
comer sano en la vida familiar, confeccionando y degustando
menús basados en la agricultura, equilibrados en nutrientes
y en valor calórico. Limitando cantidad y cuidando
calidad.
Promover la toma de conciencia de los efectos negativos
de las comidas chatarra, picaderas, frituras, bebidas
azucaradas, bebidas gaseosas, alcohólicas y fermentadas.
Vigilar y pautar el tipo de refrigerios y meriendas
que puedan adquirir los estudiantes en los centros
educativos públicos y privados. Promover y favorecer
el acceso a las frutas, ensaladas y productos integrales.
Educar en los beneficios de la pirámide de la sana
alimentación. Hacer buena promoción a las ensaladas,
verduras y frutas.
Extremar las medidas de monitoreo y control de calidad
de los establecimientos que expenden comidas rápidas
y otras, a fin de impedir el uso de determinados componentes
que producen adicción.
Diseñar campañas educativas, cortos publicitarios
y emprender acciones que promuevan la dieta sana,
el deporte y el ejercicio. Negociar con los niños
y jóvenes el tiempo a dedicar a la TV, la computadora
y videojuegos.
Utilizar con alguna frecuencia el transporte colectivo.
Evitar el uso de ascensores y utilizar las escaleras
siempre que sea posible.
Valorar periódicamente el IMC para tomar a tiempo
medidas preventivas y de control en relación con el
sobrepeso.
Trabajar la dimensión espiritual, la actitud de servicio
y un sano humanismo en nuestras relaciones cotidianas,
para ser felices y lograr una vida armónica personal
y social. Así se hará realidad el "Mente sana en cuerpo
sano".
(NA)
[1] Veneman, Ann. Dtra Ejecutiva de UNICEF: "Informe
sobre Nutrición Infantil". En: Diario Clarín, Argentina,
8-05-06. Accesado 22 septiembre 2006.
[2] Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), "The Spectrum of Malnutrition
Fact Sheet". En: www.fao.org, 23 -01-06. Accesado 17
IX- 06; De Onis y Blossner, "Prevalence and Trends of
Overweight among Preschool Children in Developing Countries"
en: www.fao.org. 23-01-06; OMS, "WHO Global Database
on Child Growth and Malnutrition", 30-01-06. En www.who.int.
Accesado 17 -IX-06.
[3] FAO. Conferencia pro diálogo social sobre salud
y alimentación, Roma, 18 Mayo 2006.
[4] Peña, M y Balao, J "La Obesidad en la Pobreza, un
Nuevo reto para la Salud Pública", Ed OPS, 2003.
[5] Heigli Worley: Population Referente Bureau: www.prb.org.
Accesado 20-09-06; "Niños, Adolescentes y Obesidad"
En: Boletín de la Federación Mundial del Corazón, Dic
2003.
[6] Amigo, Hugo, "Obesidad en el niño en América Latina:
situación, criterios de dx y desafíos". Cadernos de
Saúde Pública vol 19 suppl. 1 Rio Janeiro, 2003.
[7] OPS: Estadísticas de Salud de Las Américas, Edición
2006.
[8] Nelson, W. Tratado de Pediatría. XVI Ed Mc Graw
Hill, 2001. Cap. Obesidad, pp188.
[9] OMS, "Obesity and Overweight Fact Sheet", www.who.int.
23-01-06. Accesado 17- IX-06.
[10] Centro Nacional para la prevención de enfermedades
crónicas y Promoción de la salud. Cartas de Desarrollo
y Crecimiento, 2000: http://www.cdc.gov.growthcharts.
[11] Pirámide de la sana nutrición: www.zonadiet.com/nutrition/.
Accesado 22-09-06
Uruguay
y el cuidado de la infancia a edades tempranas
Mª del Rosario Alves Esteves
Maestra - Uruguay
El Instituto del Niño y del Adolescente Uruguayo
(INAU) es una institución estatal que tiene como misión
garantizar el ejercicio de la ciudadanía de todos los
niñ@s y adolescentes del país. Su objetivo es promover,
proteger o restituir los derechos de niños, niñas y
adolescentes, articulado en un Sistema Nacional de Infancia
en el marco de la Doctrina de la Protección Integral.
Entre los múltiples programas que desarrolla se encuentra
el PLAN CAIF: Centros de Atención a la Infancia y a
la Familia, en todo el país.
Este plan lo desarrolla en convenio con diversas organizaciones
de la sociedad civil, las que se encargan de atender,
a través de la contratación de personal especializado,
a la primera infancia de 0 a 4 años ubicada en situación
de pobreza.
Actualmente lleva adelante con dichas organizaciones
lo que se ha dado en llamar la modalidad integral de
CAIF destinado a niños de 0 a 3 años, a sus familias
y a madres embarazadas. Desarrolla los programas de
Educación Inicial, Programa padres e hijos, Estimulación
Oportuna, Servicio de orientación y consulta para amar
y cuidar la vida (PACV).
Este último se propone generar condiciones para el buen
inicio de la vida a través de la protección del embarazo
y la promoción de la lactancia. Está destinado a la
embarazada y a su pareja y es coordinado por una Trabajadora
Social y una Psicóloga que van identifi cando en la
comunidad barrial a las mujeres embarazadas, a las que
se invita a participar de un espacio de comunicación
y formación.
Sus objetivos son:
a) generar un espacio de contención y apoyo para la
embarazada y su pareja, en donde puedan expresar sentimientos,
vivencias, dudas, miedos durante el embarazo, parto
y post parto;
b) trabajar el reconocimiento y aceptación del embarazo
para favorecer el comienzo de un buen vínculo madre-
hijo;
c) compartir información acerca de las etapas del embarazo,
del cuidado del cuerpo y del cuidado de su hijo desde
el momento de la gestación; incentivar los controles
médicos tempranos y periódicos.
Se desarrolla el plan a través de diversos talleres.
En primer lugar se intenta crear el grupo de embarazadas
y generar confianza y apoyo mutuo, orientación para
los cuidados del embrazo que hacen a su persona, a su
ser mujer, a las relaciones con los demás y a la alimentación.
Se incentiva el cuidado médico y se crean espacios para
compartir los controles y la novedad de cada día. En
algunos casos es necesario acompañar la aceptación del
hij@ que viene. Acercándose ya el final del embarazo,
se prepara la llegada del bebé confeccionando ropa,
juguetes y orientando los primeros días. La lactancia
es uno de los temas abordados con énfasis. Se brinda
toda la formación necesaria para la alimentación del
bebé, el vínculo madre-hijo y la importancia de su cuidado
personal. Es un espacio valorado por las mujeres y sus
parejas donde van creciendo como personas, se sienten
cuidadas y contenidas. Se da entre ellas una relación
que promueve el apoyo recíproco y fortalece su ser mujer,
vecina y amiga.
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