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Educar
para la democracia y la ciudadanía: examen
preliminar de una investigación sobre educación ciudadana
en la República Dominicana
Centro
Cultural Poveda,
República Dominicana
Área de Investigación [1]

Na
maioria dos programas de formação em educação cidadã
na República Dominicana predomina uma orientação importada
de modelos de cidadania de países desenvolvidos, centrados
na participação eleitoral, nas obrigações cidadãs
e na capacidade de auto-organizar-se para contribuir
à solução de problemas locais e pontuais, não destacando
temas como igualdade e equidade, justiça social e
pobreza. A proposta do Centro Cultural Poveda é constituir
uma maior simetria entre direitos cidadãos e direitos
humanos no horizonte de uma cidadania crítica transformadora.
Neste relatório de pesquisa se apresenta a voz dos/as
professores/as.
INTRODUCCIÓN
En este artículo sobre el tema "Educar para la democracia
y la ciudadanía", visto en una perspectiva desde la
República Dominicana, vamos a aprovechar algunos de
los resultados preliminares del análisis de algunas
de las entrevistas realizadas a maestras y maestros
de escuelas públicas seleccionadas para una investigación
cualitativa realizada por el Centro Cultural Poveda
en el marco de la Red Interinstitucional para la Educación
en Derechos Humanos, Ciudadanía y Democracia (Centro
Cultural Poveda, de la República Dominicana, Novamérica,
de Brasil y Yachay-Tinkuy, de Bolivia) sobre educación
en y para la ciudadanía. Pretendemos tratar algunos
aspectos sobre las concepciones y vivencias de la
ciudadanía entre este grupo de maestras y maestros,
así como de la educación ciudadana que imparten y
que han recibido. El universo de esta investigación
estuvo constituido por maestras y maestros que sirven
a una población estudiantil empobrecida. Se revisaron
40 entrevistas en total, correspondientes a 3 escuelas
de la zona urbana y 8 de la zona rural.
Primeramente situemos conceptualmente nuestra propia
noción de ciudadanía, que por supuesto orientó en
parte nuestra búsqueda, aun cuando uno de nuestros
propósitos era captar la noción "real" de ciudadanía
predominante entre las maestras y maestros.
En el accionar del Centro Cultural Poveda en la República
Dominicana, se ha tratado de impulsar en los proyectos
de intervención socioeducativa un modelo de conciencia
crítica que supone una concepción crítica de la ciudadanía.
Esta no solo incorpora la facultad para ejercer los
derechos civiles, políticos y sociales, siguiendo
la definición de T. H. Marshall,[1] más los derechos
de reciente generación, como los ambientales y los
culturales, sino que también integra la dimensión
de género y una visión activa y transformadora de
la ciudadanía de cara a los desafíos que el actual
mundo globalizado neoliberal nos fuerza a encarar
críticamente.[2]
Esta noción de ciudadanía está asociada a la concepción
de los derechos humanos, que si bien en gran parte
se incluyen entre los derechos ciudadanos, no están,
como estos últimos, necesariamente limitados al marco
de la soberanía del Estado Nacional. En consecuencia,
la concepción de los derechos humanos abarca y a la
vez determina el carácter relativo de los derechos
ciudadanos. Lo inverso no es admisible. Por tanto,
un Estado Nacional no debería reconocerle "derechos"
a sus ciudadanos que sean incompatibles con los derechos
humanos, como serían las prácticas discriminatorias
de cualquier índole. Por consiguiente, como utopía
posible, el Centro Cultural Poveda aspira a la constitución
de una mayor simetría entre derechos ciudadanos y
derechos humanos en el horizonte de una ciudadanía
crítica transformadora.
Pasemos entonces a la consideración de las entrevistas.

¿QUÉ SIGNIFICA "CIUDADANÍA" Y SER "CIUDADANA/O"?
En las entrevistas correspondientes a la investigación,
y sobre todo entre maestros y maestras de la zona
rural, sobresale una noción de ciudadanía referida
al factor geográfi co - el lugar donde se nace -,
y de población nacional - pertenencia a una formación
nacional -estatalporque ser dominicano/a implica ser
ciudadano/a dominicana/o, lo cual se refuerza con
la idea de que la ciudadanía se legitima mediante
la documentación que prueba la pertenencia de una
persona a una comunidad determinada.[3]
"Para mí un ciudadano es todo aquel, todas aquellas
personas que tienen una nacionalidad definida, que
sabe a que país pertenecen, que se identifiquen como
persona con nombres y apellidos, eso para mí es ciudadano.
Aquellas personas que no tienen... esos no son ciudadanos".
(s/n, Ent # 12)
Por lo tanto, una pre-condición de la ciudadanía y
del disfrute de los derechos ciudadanos es tener un
documento de identidad que certifique la nacionalidad.
El hecho de que sea sobre todo en la zona rural donde
aparecen estas definiciones de ciudadanía está relacionado
con la existencia de población pobre sin documentos
legales de identidad en el país.
"… hay niños que no están declarados porque los
padres tampoco están declarados, no tienen cédula
[…] entonces eso tiene que ver con la ciudadanía,
porque una gente que no tenga acta de nacimiento y
que no tenga cédula no se siente ser ciudadano, no
se siente ser de ningún país porque no tiene nada,....".
(Ent. # 13)
Pero también podría estar relacionado con los temores
asociados a la presencia de población haitiana inmigrante
en condiciones de irregularidad.
Por debajo de estas nociones, aparece la de "derechos".
Ser ciudadano o ciudadana significa tener derechos.
¿Cuáles derechos?
Entre las maestras y los maestros de la zona urbana
cubierta por la investigación, la ciudadanía es vista
diferentemente en relación a los derechos: ellas identifican
muchos de los derechos no solo jurídicamente, sino
también en términos de derechos sociales tales como:
el "derecho a trabajar, a estudiar, a la educación…"
Otras ven la ciudadanía … "cuando exijo mi derechos"…
a decir de unas; otras sitúan dicho sentimiento… "en
el momento de las elecciones"…, sin embargo, otras
manifiestan su compromiso éticomoral externando que…
"me he sentido ciudadana cuando hay un problema, ya
sea familiar con los estudiantes y usted se involucra"...,
de modo que se pasa al ámbito de la responsabilidad
cuando... "usted se hace partícipe de ese problema
y busca soluciones"…
"Sí existe relación porque para ser ciudadano
tú tienes que tener derechos… si eres ciudadano tienes
que tener derechos. Para asegurarte un ente ciudadano
tienes que entrar en la democracia, vivir en libertad,
porque la democracia es tener libertad y un ciudadano
debe considerarse libre para ser ciudadano... la palabra
ciudadanía significa ser libre". (Ent. # 5)
Aparece en otro momento la asociación entre ciudadanía
y derechos humanos, y cuando se mira a fondo lo que
se entiende por derechos humanos, se enmarcan los
derechos humanos en la capacidad de atender y resolver
problemas de carácter social.
"Claro que sí existe mucha relación entre Ciudadanía
y DDHH porque todos somos ciudadanos y todos tenemos
derechos y nos gusta que se nos respete, pero también
debemos aprender a ser tolerantes y a respetar." (Ent.
# 6)
¿CÓMO SE VIVE LA CIUDADANÍA?
Hay una vivencia de la condición ciudadana cuando
ellas/os se realizan profesionalmente. Esto es común
a las zonas rural y urbana, y se combina con la presencia
en actos públicos en los que las maestras son "vistas"
y apreciadas por la gente como ciudadanas y maestras,
así como con los roles ejemplares que deben adoptar
en el hogar.
Unas maestras de la zona rural, se expresaron de la
siguiente forma:
"(…) venir a dar clases, eso me hace sentir más
ciudadana. Ir a las votaciones en las fechas correspondientes
(…) En mi caso, como maestra, donde quiera que me
ven los papás de los alumnos, la gente me saluda,
eso me hace sentir más ciudadana". (Ent. # 15)
"(…) siendo maestra, ejerciendo la educación porque
eso me compromete hacer a otras personas que se sientan
ciudadanas, que sepa quién es en verdad...". (Ent.
# 13)
Y otras maestras, de la zona urbana, dijeron:
"Educando a los alumnos, darle ejemplo, también
en el hogar tratar de ser ejemplo, ser buena madre,
dar ejemplo de ser buena ciudadana". (Ent. # 10)
"Afanando mucho, trabajando, tratando de sobrellevarme
bien con mis semejantes, tratando de ayudar un poquito
a los estudiantes en cada problema". (Ent. # 6)
Otro nivel de vivencia de la ciudadanía es el ejercicio
del derecho al voto, que a veces aparece como uno
de los derechos de ciudadanía.
Esto emergió con claridad entre las maestras y maestros
de la zona urbana.
"Sí, por ejemplo, cuando uno va a votar, en ese
momento es que llaman al ciudadano a elegir, y yo
como ciudadana de este país puedo elegir". (Ent. #
1)
"Claro que sí, al momento de ejercer el voto que es
un derecho de todos los dominicanos". (Ent. # 3)
Cuando se produce una valoración negativa del ejercicio
profesional, el descenso de la autoestima como profesional
aparece junto con una baja en la autoestima como ciudadana/o.
"No, porque … tú tienes tus valores y luchas por
tus valores y la sociedad siempre maltratándote, ayer
mismo estaba en un banco y allí los papás y demás
personas decían que el maestro no era nadie, que el
maestro lo que vive es vagueando, que lo que quieren
es ganar dinero, y me sentí un poco mal cuando vi
a la gente burlándose de mí y mis compañeros...".
(Ent. # 11 )
También se manifiesta esta baja autoestima en la condición
de maestra/ o y de ciudadano/a cuando se establecen
diferencias por posición económica y no se les pide
participar en actividades políticas del barrio.
"A veces a uno no lo valoran como ciudadano porque
cuando en los sectores que vivimos no nos prestan
los servicios básicos, no te toman en cuenta....".
(Ent. # 12)
"Bueno, a veces en las actividades políticas de mi
barrio y en la junta de vecinos, que deberían involucrar
a los maestros para moldear la conducta, porque los
maestros somos gentes importantes". (Ent. # 3)

FORMACIÓN EN EL TEMA DE LA CIUDADANÍA
Es notable el hecho de que siendo la educación ciudadana
uno de los ejes formativos del currículo de la escuela
dominicana, los entrevistados, en su mayoría, dicen
no haber recibido ninguna o muy poca formación como
educadores en el tema de la Ciudadanía. En la última
década han sido numerosos los esfuerzos para ofrecer
formación en educación ciudadana; sin embargo, entre
las maestras y maestros entrevistados por nosotros,
muy pocas han tenido la oportunidad de aprovechar
estos esfuerzos.[4] Esto quizás explica el tipo de
conceptualización y vivencia de la ciudadanía reveladas
por las maestras y maestros en las entrevistas.
Un aspecto a considerar es el de la orientación de
la mayoría de los programas de formación en educación
ciudadana. Ha predominado una orientación importada
de modelos de ciudadanía de países desarrollados,
por lo que los temas de igualdad y equidad, justicia
social y pobreza, no se destacan en los programas
de educación ciudadana, que se orientan sobre todo
a inculcar un modelo de ciudadanía centrado en la
participación electoral, en las obligaciones ciudadanas
y en la capacidad de auto-organizarse para contribuir
a la solución de problemas locales y puntuales.
Sin que se pretenda ignorar la importancia de estos
aspectos, debe destacarse la necesidad de construir
un modelo de ciudadanía en el que la persona humana
esté mejor conciliada con la soberanía, que si bien
en el nivel agregado se convierte en la soberanía
del pueblo cuyo mandato se delega en un acto representativo
(elecciones), en el plano personal y grupal inmediato
debe constituirse en la fuente generadora de las transformaciones
necesarias para superar la injusticia y la pobreza
opresoras.
CONCLUSIONES PRELIMINARES
Se evidencia en el discurso de las maestras y maestros
entrevistados en el contexto de escuelas que atienden
comunidades empobrecidas, un predominio del concepto
de ciudadanía visto como sinónimo de "población nacional"
ligado a un territorio y a un Estado Nacional.
En un segundo momento se asocia a la ciudadanía la
noción de derechos de diversa índole, como los derechos
políticos y sociales, y hasta con los derechos humanos,
sin que se establezca una diferencia entre estos y
los derechos ciudadanos, invitando a una identidad
entre ambos.
La vivencia de la ciudadanía entre las maestras y
maestros se combina frecuentemente con la realización
profesional, por lo que la desvalorización de la profesión,
tiende a acompañarse de una experiencia de desvalorización
de la condición ciudadana de la maestra y el maestro.
Es notoria la escasa formación en educación ciudadana
de las maestras y maestros, lo que explica muchas
de sus conceptualizaciones, a lo que se suma el problema
de la orientación de esta formación para los que tienen
la oportunidad de recibirla, que no rescata los desafíos
que enfrentan las maestras y maestros en ambientes
de exclusión, injusticia y empobrecimiento. (NA)
[1] El Área de Investigación del Centro Cultural
Poveda en la República Dominicana está compuesta por
las siguientes personas: Leopoldo Artiles Gil, Raymundo
González, Rita Ma. Ceballos, Franklin Peralta, Cecilio
de los Santos Dinorah García Romero.
[2] T. H. Marshall, Citizenship and Social Class (Ciudadanía
y Clase Social), en The Citizenship Debates. A Reader,
por Gershon Shafi r (ed.), University of Minnesota Press,
1998.
[3] Entre la literatura de base sobre ciudadanía tenida
en cuenta para este artículo se encuentran los siguientes
documentos: Leopoldo Artiles Gil, El nuevo rol de la
ciudadanía, Pontificia Universidad Católica Madre y
Maestra (PUCMM), Grupo de Acción por la Democracia,
1996; Dinorah García Romero, Formación Ciudadana, Escuela
y Propuesta Socioeducativa de la Institución Teresiana,
Centro Cultural Poveda/ Comisión Propuesta Socioeducativa,
Noviembre 2006, Rep. Dominicana, ponencia; Consuelo
Gimeno y Argentina Henríquez, Hacia una conceptualización
de ciudadanía critica y su formación: Anuario Pedagógico
[No.5] Educación en derechos humanos, ciudadanía y formación
crítica de maestros y maestras, Santo Domingo 2001,
pp.13-58. María Luz Callejo de la Vega, Educar para
los derechos humanos: una lectura desde el área de Matemáticas:
Anuario Pedagógico [No.4] Educación dominicana: Propuesta
desde la sociedad civil, Santo Domingo 2000, pp.101-115.
Margarita Bartolomé Pina, Diálogo entre las diferencias.
Aportes de la educación crítica a la formación de sujetos
democráticos: Anuario Pedagógico [No.8] Educación Crítica:
Retos y Aportes para que otro Mundo sea Posible, Santo
Domingo 2004, pp. 7-62.
[4] A veces aparece una noción universal del ciudadano,
en el sentido de que ser ciudadano significa sencillamente
ser un componente de la "sociedad", o más simplemente,
pertenecer a la humanidad. Sorprende que inclusive aparezca
una noción de ciudadanía afín, o a la experiencia de
la Grecia Antigua, o a la simple inferencia adjetiva,
cuando se dice: "ser ciudadano es pertenecer a la ciudad".
[5] Se debe apuntar que el sistema educativo público
tiene alrededor de 65.000 maestras y maestros, por lo
que se entiende que todavía esta formación no haya llegado
a la mayoría; no obstante, los esfuerzos continúan.
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